Modelos de contrato de alquiler y tipos de rescisión del contrato

18 feb. 2022
Modelos de contrato de alquiler y tipos de rescisión del contrato

El alquiler es una de las formas más habituales para acceder a una vivienda. En la mayoría de los casos se opta por esta alternativa, más asequible que la compra de una vivienda, gracias a que no se necesita hipotecarse o pagar el 20% del valor del inmueble para su entrada. Esta tendencia, en tiempos de crisis, se va incrementando tanto en jóvenes como adultos y por ello se debe estar informado de los diferentes contratos de alquiler.

Pese a la crisis, el alquiler o propiedad de vivienda se encuentra ligada a la cultura de cada país. Algunos de los países con más músculo económico en Europa distan de la compra de una vivienda como forma de vida. Casi el 49% de los alemanes viven de alquiler, así como un 44,8% de austriacos. Dinamarca, el quinto país con mayor Producto Interior Bruto (PIB) en el mundo, alcanza un 40% de población que reside en pisos en arrendamiento.

Imagen de dos personas firmando el contrato de alquiler Modelos de contrato de alquiler

Diferentes modelos de contratos de alquiler

En España, existen varios modelos de contrato de alquiler para la firma entre arrendador e inquilino. La relación de arrendamiento entre ambas personas se mantendrá sujeta bajo un contrato de alquiler durante un determinado tiempo y puede acabar por diferentes motivos. Estos pueden ser por haber expirado la relación contractual entre ambos y no haberse prolongado, o bien por una decisión tanto del inquilino o del propietario del inmueble.

Los tipos de contrato de alquiler, en la actualidad, por temporalidad se dividen principalmente en dos: contrato de vivienda de uso habitual y contrato de alquiler temporal. Si bien, también existe el contrato de alquiler turístico, menos habitual entre las relaciones del contrato de arrendamiento recogidos en el Real Decreto-Ley.

Condiciones en contrato de alquiler de vivienda de uso habitual

Entre los dos tipos de contratos de arrendamiento más conocidos, es conveniente distinguir de forma clara las diferencias entre ambos para decantarse por uno u otro. El modelo de contrato de alquiler de vivienda de uso habitual se basa en que el propietario cede el uso de su inmueble o vivienda al inquilino. Esta segunda parte es la que debe abonar al propietario de la casa la renta de forma periódica durante cinco años, como tiempo mínimo exigible. A partir del cumplimiento de esos cinco años, puede renovarse en algunos casos como máximo tres años.

Si este tipo de contrato va destinado a la actividad empresarial o un uso diferente al residencial, es decir, para el caso de las personas jurídicas, los contratos aumentan de cinco a siete años y prorrogables hasta tres años más. En caso de la no renovación por parte del arrendador al inquilino, tanto en personas físicas como en jurídicas, deberá avisar con un plazo de cuatro meses de antelación. Por el contrario, si se trata de la no renovación por parte del inquilino, debe comunicarlo con un plazo de dos meses previos.

Contrato de alquiler temporal

Por su parte, el contrato de alquiler temporal es el más habitual entre las relaciones de arrendamiento. Aunque mantenga similitudes con el anterior tipo de contrato mencionado, se encuentra bajo la fachada de un periodo de tiempo determinado entre ambas personas, tanto propietario como inquilino, sin estar sujetos a mínimos de plazos.

Estudiantes, segunda vivienda, actividades laborales, vacaciones o familias son su principal destino. Es importante hacer hincapié en su uso de vacaciones, ya que precisamente no se refiere a su objetivo cómo íntegramente a su uso vacacional, ya que para eso encontramos el contrato de alquiler turístico. En este sentido, no hay oferta complementaria de hostelería, por tanto, no se promociona en ningún tipo empresa de viviendas turísticas.

Contrato de alquiler vacacional

Este tipo de contrato de arrendamiento turístico está enfocado a un tiempo muy corto. De ahí, que se diferencie a los otros dos modelos de alquiler, ya que no se basa ni en uso de vivienda habitual ni temporal. Es menos que temporal, ya que es vacacional. Se basa en ofrecer servicios como complementos a la hostería y actividades que se promocionan en empresas especializadas para viajes, turismo y vacaciones.

En este caso, la vivienda debe estar acondicionada para su uso inmediato, tanto con muebles y otro tipo de servicios básicos, como luz, agua, alcantarillado y otros acondicionamientos. Una de las grandes diferencias que se encuentran en este arrendamiento radica en la fianza. En los otros dos tipos, la fianza solicitada eran dos meses, mientras que en este caso queda en un acuerdo entre ambas partes. Sin una normativa regulada y de forma específica, cada comunidad autónoma gestiona estos tipos de alquileres. El pago de IVA de estos contratos recae en el propietario como ingresos correspondientes, y son tributados como capital inmobiliario en el IRPF a la hora de hacer la renta anual de las personas físicas.

Modelo de rescisión de un contrato de alquiler de forma legal

Es tan importante conocer el modelo de contrato de alquiler como tener la sapiencia del modelo de rescisión del mismo, ya que cuando se termina este documento de alquiler de una vivienda, se debe realizar este modelo de rescisión. Tanto el arrendador como el arrendatario velarán por sus intereses. En caso del propietario, si el inquilino debe algún mes de alquiler, suministro o cualquier tipo de deuda, este documento le servirá como prueba jurídica por impago. Por lo contrario, al inquilino le garantizará la recuperación de la fianza del arrendamiento.

Tipos de rescisión de un contrato de alquiler

En los modelos de rescisión de contrato de alquiler de una vivienda existen diferentes tipos de acuerdos. Se decantará por un tipo u otro, dependiendo si hay deudas pendientes de pago o no. Es decir, puede haber acuerdo de terminación de liquidación o acuerdo de terminación con retención de la fianza.

El primero de ellos dictamina que finaliza de forma total el contrato de alquiler y con ello, todas las obligaciones de pago. Con este tipo de rescisión, al inquilino se le permite lo que se conoce en el mundo inmobiliario como “entrega de llaves”. El propietario de esta forma recupera su vivienda y el inquilino esta saldado de cualquier tipo de obligación de pago.

En este segundo acuerdo de terminación de contrato, con retención de la fianza, refleja el mutuo acuerdo de todo lo que ha quedado pendiente entre ambas partes de la relación contractual. Es decir, hay algún tipo de obligación de pago y estas acuerdan como y cuando encargarse de cumplir con esas obligaciones. Incluso, a pesar de realizar la rescisión de contrato, en algunos casos se crean documentos de entrega de llaves.

Esta web terrenos.es, cuyo responsable es Pirañas Online SL, utiliza cookies (pequeños archivos de información que se guardan en su navegador), tanto propias como de terceros, para el funcionamiento de la web (necesarias), analíticas (análisis anónimo de su navegación en el sitio web) y de redes sociales (para que pueda interactuar con ellas). Puede consultar nuestra política de cookies y también nuestra política de privacidad. Puede aceptar las cookies, rechazarlas, configurarlas o ver más información pulsando en el botón correspondiente.