Predecir los rendimientos de la producción parece a priori cuestión de magia. Pero nada más lejos de la realidad, y del presente, se trata de un paso natural frente a la evolución tecnológica del S.XXI. Lo que ha llevado al sector a acuñar un nuevo término: agricultura de precisión.
A través de drones o satélites, este movimiento aúna lo último en localización, posicionamiento y climatología. Una hibridación perfecta haciendo uso de nuevas herramientas para aumentar la rendabilidad de las cosechas y reducir el impacto medioambiental de forma localizada. ¿Lo mejor? Ahorrando costes, simplificando los procesos y reforzando la vigilancia y el beneficio de los cultivos en las parcelas rústicas en venta en España.
¿Qué es la agricultura de precisión?
Este sistema agrícola persigue detectar la variabilidad de una explotación sin la necesidad del seguimiento humano permanente y de cada rincón de forma presencial. Es decir, exime de ir de árbol en árbol para ver en primera persona el estado en el que se encuentra.
Este visionado y control es sustituido por las características de GPS o sensores de clima que ofrecen los drones y/o satélites. Elegir entre una de las dos tecnologías sólo estará al alcance de las expectativas, necesidades y objetivos de los cultivos. Se puede elegir una de ellas o ambas prestaciones, como forma de obtener diferentes y complementarios puntos de vista.
Ventajas y desventajas de la agricultura de precisión
Para tomar una decisión, es necesario conocer las características y ventajas que ofrecen cada una de estas opciones:
Drones o UAS
Los drones o UAS (vehículo aéreo no tripulado) capaces de capturar imágenes gracias a su cámara multiespectral. Lo más importante para seleccionar este método es tener muy en cuenta la legislación vigente. En la Unión Europea se puede distinguir su nivel legal en función del peso:
- Con un peso superior a 150 kg, los drones deberán regirse por la normativa de la Agencia Europea de Seguridad aérea.
- En cambio, si su peso es inferior a 150 kg, se regulan con las autoridades de aviación civil de cada Estado miembro.
Esto no supone una problemática añadida, ya que la mayoría de los dispositivos utilizados rondan los 2-3 kg, lo que no supondría medidas muy restrictivas al respecto de la seguridad aérea nacional. Poseer este instrumento asegura volar en las fechas y franjas horarias que se precise, por ende, las más adecuadas en función de cada labranza. Tan sólo factores como la lluvia o el aire en exceso son los únicos capaces de impedir su desplazamiento, ya que vuela por debajo de las nubes.
Satélites
En cuanto a satélites, actualmente son varios los que permiten obtener este tipo de información como Quickbird, Landsat o Modis. El hándicap de su uso es la dependencia de la meteorología y los factores externos y no controlables, que no permitan obtener las imágenes. Hay que recordar que, el usuario no controla la franja horaria elegida para la toma de datos.
A veces, en cuestión de cultivos, las fechas y temperaturas pueden llegar a ser decisivas. Su éxito radica en la gratuidad, calidad y resolución de las fotografías. La ventaja es que, si se parte desde cero y se pretende realizar una cronología previa, estos satélites permiten hacer un registro histórico de la finca. Imprescindible para hacer futuras comparaciones.
¿Cómo se utiliza la agricultura de precisión?
Cómo ya se ha comentado anteriormente, la popularidad de esta práctica es el resultado de la atención al detalle y el gran apoyo que aporta para detectar todo tipo de adversidades que puedan producirse. Estas técnicas pueden ayudar a:
- Detectar el estado hídrico de las plantas. Gracias a las imágenes térmicas se puede obtener información, para hacer más eficiente el reparto de agua. Permite comprobar la temperatura de las hojas y comprobar si los sistemas y/o métodos de riego son efectivos.
- Detectar enfermedades y plagas de forma anticipada. A través de las imágenes multiesprectales se detecta el estrés de la vegetación producido por algún factor externo, como enfermedad o plaga.
- Controlar las malas hierbas. Es imprescindible mantener a raya la maleza para evitar consecuencias en los frutos y prevenir posibles incendios.
- Evaluar las medidas adoptadas. Después de elegir el tratamiento más adecuado según la incidencia, gracias al histórico de imágenes, permite hacer un seguimiento evolutivo y verificar si las precauciones/soluciones tomadas están surtiendo efecto.
- Control del cultivo durante su ciclo fenológico. Muy importante para cultivos como el olivo. Indica el momento perfecto para proceder a su recolección.
- Evaluación de daños tras fenómenos climatológicos.
¿Qué características tiene la agricultura de precisión?
Se define, en gran medida, por un proceso de cuatro fases cuya finalidad es recabar los máximos datos posibles y, que en un futuro, se pueda determinar las decisiones en función de los resultados obtenidos.
- El primer paso es la monitorización. Para comenzar hay que trazar un plan para no mapear de forma descontrolada, es decir, proceder a tomar datos/imágenes, si se usa un dron, de las zonas de interés. El propósito es evitar hacer instantáneas que no forman parte del área de detección. En estas zonas del terreno son en las que se deben fijar las variables a descubrir: plagas, malas hierbas, destrozos…
- Toma de decisiones. Es el momento de elaborar un proyecto, en función de los resultados obtenidos en el paso anterior: Qué hacer, cómo, cuándo y dónde.
- Ejecución. Desarrollar las acciones que se han programado con anterioridad.
- Evaluación. ¿Se han obtenido los resultados que esperábamos? Se pueden medir tanto económica, como ambientalmente.
¿Cuál es el impacto de la agricultura de precisión en el futuro?
Este método es tan sencillo como efectivo. De entre sus ventajas, destacan:
- Incremento de la producción respecto a otros tradicionales.
- El coste suele ser más bajo que otros procedimientos.
- El tiempo de obtención de métricas es muy bajo.
- Los drones pueden operar en casi la totalidad de las parcelas.
- Puede ayudar en otras casuísticas tales como accidentes, incendios y multitud de tareas en tiempo real.
- Hoy en día es fácil adquirir este tipo de tecnologías.
- Detectar otros problemas: variaciones de tierra, roturas en el riego…
La tecnología al servicio de la agricultura de precisión
Tras las innumerables ventajas citadas este método es, sin lugar a dudas, el futuro del sector agrícola. Todos los datos que las herramientas utilizadas han obtenido en forma de mapas y/o imágenes ayudan al agricultor en la toma de decisiones. Y esto no sólo tiene impacto en la industria, sino que se trata de un ciclo de vida que se regenera y activa de forma más eficiente a favor de todos. El uso más consciente del agua trae consigo un gran ahorro y mayor disponibilidad de este recurso para la ciudadanía. El uso óptimo de los fertilizantes ayuda a disminuir la contaminación de las aguas y frenar las plagas aumenta la productividad. Todo ello intensifica, aún más, el valor agrícola en España.