Casa de campo en un terreno. ¿Tradicional o prefabricada?

Casa de campo en un terreno. ¿Tradicional o prefabricada?

En plena montaña, cerca del mar o en el extrarradio de una ciudad. Construir una casa de campo puede convertirse tanto en la residencia habitual, según la ubicación, como en una casa turística, para las vacaciones o los fines de semana.

Las casas de campo, originalmente, son las típicas casas tradicionales, casi siempre realizadas en piedra y con un estilo rústico. Pero, hoy en día, el sector ha avanzado tanto, que es posible construir una casa de campo de estilo modular. Los nuevos diseños, arquitecturas y materiales permiten crear una casa de campo más moderna, eficiente y, sobre todo, sostenible. La elección o edificación de una u otra dependerá del clima, localización, presupuesto necesidades.

¿Cómo son las casas de campo tradicionales?

Las casas de campo en el norte de España, por ejemplo, tiene techos en v para que el agua no se estanque, suelen estar construidas en piedra para reducir la temperatura interior o de madera para resistir a la nieve. En cambio, en el sur de la península, este tipo de propiedades pueden ser de ladrillo y cuentan con una gran terraza al aire libre.

La disposición, sus cualidades y materiales dependerán, en gran medida, de la climatología y el entorno. Pero, en general, las casas de campo tradicionales se caracterizan por:

  • Materiales naturales. Las casas de campo tradicionales a menudo están construidas con materiales que son abundantes en la zona, como madera, piedra y ladrillo. Esto no solo les da un aspecto rústico y acogedor, sino que también ayuda a integrarlas en el paisaje y a ser más sostenibles.
  • Diseño funcional que refleja su uso original como viviendas para agricultores y trabajadores rurales. Esto incluye grandes cocinas para la preparación de alimentos, despensas para su almacenamiento, y porches o terrazas para el trabajo y el ocio al aire libre.
  • Conexión con la naturaleza. Las casas de campo tradicionales a menudo tienen una fuerte conexión con la naturaleza. Con grandes ventanas que ofrecen vistas al paisaje, jardines y huertos, y la utilización de colores y texturas naturales en la decoración interior.
  • Chimeneas o estufas de leña. Muchas casas de campo tradicionales cuentan con una chimenea o una estufa de leña, que proporciona calor en los meses más fríos y añade un toque acogedor al hogar.
  • Techos peculiares. Los techos inclinados son comunes en las casas de campo tradicionales, ya que ayudan a desviar la lluvia y la nieve y pueden proporcionar espacio adicional para el almacenamiento o crear una buhardilla en el piso superior.
  • Decoración rústica. Desde el uso de materiales naturales como el esparto, cuadros de paisajes, sillas de madera, vasijas, mimbre…

Los más habituales y utilizados son madera y piedra. Las casas de campo tradicionales se caracterizan por tener un diseño rústicos y estar construidas con materiales naturales.

Casas de campo prefabricadas

Las casas prefabricadas son una excelente opción para los propietarios que quieren elevar una vivienda en el menor tiempo posible. Se trata de estructuras modulares que se crean dentro de una fábrica para, posteriormente, ser ensambladas in situ en el terreno.

La principal ventaja de este tipo de propiedades es su diseño moderno, celeridad y calidad-precio. Además, de que es posible ampliar la vivienda con el paso de los años. Es decir, se pueden añadir más módulos, tanto en alto como en ancho, para hacer una casa de campo mucho más grande, si fuese necesario.

En el mercado, según los materiales y acabados, se puede adquirir una casa prefabricada e instalada en la parcela de 100 metros cuadrados por 120.000. Los costes extras y, por ende, el precio es más elevado, cuando se eligen más de un piso, que tenga terraza, jardín, piscina u otro tipo de extras.

Las casas de campo pueden ser modulares (las tradicionales), de panel (donde lo que se fabrica es el suelo, el techo y las paredes y se lleva hasta la finca), de contenedores reciclados, de troncos de madera, de acero o rodantes.

Una casa de campo construida de forma prefabricada se caracteriza por:

1. Eficiencia de construcción. Las casas prefabricadas se construyen en un entorno controlado, lo que permite una construcción con menos costes, más rápida, menos accidentes laborales y con menos contaminación acústica y de residuos.

2. Diseño personalizable. Muchas empresas de casas prefabricadas ofrecen una amplia gama de opciones de diseño, para que los compradores pueden personalizar, casi al completo, su casa de campo.

3. Materiales de alta calidad. Las casas prefabricadas materiales de gran calidad para evitar la erosión, resistir a la climatología, así como ser más sostenibles y conscientes con el medio ambiente.

4. Coste. Las casas prefabricadas suelen ser más asequibles que las casas de construcción tradicional, lo que las hace una opción atractiva para aquellos con un presupuesto limitado.

5. Instalación rápida. Dado que las secciones de la casa se fabrican previamente, la instalación en el lugar de construcción es más acelerado.

6. Adaptabilidad. Las casas prefabricadas pueden ser una buena opción para terrenos difíciles, ya que pueden diseñarse para adaptarse a diferentes condiciones del terreno.

Actualmente, es posible personalizar una casa prefabricada como casa de campo Las casas prefabricadas pueden estar listas para su instalación en un terreno en 3 o 4 meses.

¿Qué instalar alrededor de una casa de campo?

Las casas de campo ofrecen un espacio ideal para agregar una variedad de extras que pueden mejorar la comodidad, la funcionalidad y el disfrute de la propiedad. Una vez que la casa de campo esté lista, es hora de añadir otro tipo de edificaciones o infraestructuras a su alrededor. Tales como:

  • Huerto o jardín. No solo para proporcionar alimentos frescos y saludables, sino que, también, puede ser una actividad relajante y gratificante.
  • Invernadero. Es una forma diferente de cultivar o sembrar cualquier tipo de productos durante todo el año. Independientemente del clima y los fenómenos atmosféricos.
  • Piscina o jacuzzi. Dependiendo de la temperatura media de la zona donde se encuentre el terreno como, por ejemplo, un terreno en Sierra Nevada será perfecto para instalar un jacuzzi o zona de spa.
  • Terraza o porche. Para comer, tomar el sol, leer o, incluso, teletrabajar.
  • Cobertizo o taller. Para guardar herramientas, material de la piscina o mobiliario del jardín.
  • Zona de barbacoa o cocina al aire libre. Un lugar fantástico para cocinar y comer al aire libre durante los meses más cálidos.
  • Instalaciones para animales. Si tienes animales o estás pensando en tenerlos, puedes considerar la construcción de instalaciones como un gallinero, un establo o un corral.
  • Sistema de recolección de agua de lluvia. Una forma ecológica y económica de proporcionar agua para el jardín o el huerto.
  • Energía solar o eólica. Desde huertos solares, a infraestructuras para el autoabastecimiento de la casa de campo al completo.
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