Conseguir luz en terreno rústico ¿Cómo hacerlo? Guía completa

Conseguir luz en terreno rústico ¿Cómo hacerlo? Guía completa

Los terrenos rústicos son aquellos que, ubicados en espacios rurales, son calificados como no urbanizables por sus especiales características ambientales, paisajísticas o ecológicas, o por su valor agroganadero o forestal. Sobre este tipo de terrenos, en principio, no se puede construir. Sin embargo, las legislaciones autonómicas varían y en muchos casos sí se puede edificar, especialmente construcciones con fines agrícolas o ganaderos. En esos casos es preciso conseguir luz en un terreno rústico; algo que no siempre es fácil, pero que suele ser imprescindible para el desarrollo de la explotación agraria. En cuanto a los trámites para dar de alta a la luz puedes visitar este artículo relacionado.

Esa actividad vive tiempos de zozobra, precisamente, por culpa de la electricidad. El servicio alcanza actualmente unos precios tan altos que supone un problema importante para agricultores y ganaderos. Sus actividades se están viendo encarecidas, y su rentabilidad, amenazada. Por ese motivo, algunos sindicatos agrarios han pedido incluso que se instaure un «kilovatio agrícola» que permita disponer de energía a precios moderados en el campo. Y es que, para los profesionales de este sector la electricidad es una cuestión de máxima importancia y para cuyo acceso no encuentran facilidades.

¿Qué requisitos existen para conseguir luz en un terreno rústico?

Ya sea para uso recreativo, residencial (donde se pueda) o profesional, la electricidad es un servicio clave en el ámbito rural y es importante saber cómo se solicita. Para empezar, es necesario conocer los requisitos fundamentales para conseguir luz en un terreno rústico.

Lo primero es que el uso esté autorizado. Se puede solicitar luz para maquinarias de regadío, estabulaciones, naves ganaderas, invernaderos y otros tipos de instalaciones agropecuarias. Además, se permite la conexión eléctrica para usos turísticos, recreativos y, en algunos lugares, residenciales. Algunas comunidades autónomas permiten incluso construir viviendas —con ciertas limitaciones— en suelo no urbanizable.

A partir de ahí, será necesario llevar a cabo una solicitud de suministro a una compañía eléctrica. Si esta se compromete a dar el servicio, se puede empezar con los trámites.

¿Cómo es el proceso para lograr conexión eléctrica?

El primer trámite para conseguir luz en un terreno rústico que habrá que tener en cuenta será el de la distribuidora de electricidad. Se resuelve solicitando el suministro por escrito a la compañía deseada, que estará obligada a responder. En esa solicitud se deben aportar datos como la referencia catastral con número de parcela y polígono del terreno rústico al que se quiere dotar del servicio. También conviene aportar las distancias a los postes de suministro, y otras informaciones útiles que ayuden a la distribuidora a valorar el trabajo que debe afrontar.

Una vez se tenga la respuesta afirmativa de la empresa eléctrica, será preciso solicitar permisos municipales o autonómicos para llevar a cabo la obra de acometida. Si el terreno está en un entorno de máxima protección, como un parque nacional o natural, la dirección de esta entidad también deberá dar permiso. Además, pueden ser necesarios informes positivos de las autoridades de carreteras o, incluso, de confederaciones hidrográficas, en función del caso.

Por último, pero no menos importante, es necesario contar con el permiso de los propietarios colindantes o cercanos cuyas fincas puedan verse afectadas por los trabajos de conexión a la red. Con todas las autorizaciones en regla, solo quedará buscar una empresa especializada en este tipo de trabajos que construya la acometida.

Conseguir luz en un terreno rústico con conexión a la red La luz en un terreno rústico es un servicio básico y fundamental para el desarrollo de cualquier actividad

¿Qué legislación afecta a la electricidad en suelo rústico?

Intervienen una amplia serie de leyes y reglamentaciones, algunas de carácter nacional y otras autonómicas o incluso municipales. Así, cualquier suministro eléctrico está sometido de forma general a la Ley del Sector Eléctrico, de 26 de diciembre de 2013: en ella se establece el marco que define cómo debe ser la distribución eléctrica y el acceso a dicho servicio. También influye en el acceso a la luz la propia condición del suelo, en este caso rústico. La legislación que rige actualmente a este respecto se concentra, sobre todo, en la Ley del Suelo de 2007, que deja en manos de las comunidades autónomas la consideración del terreno y su calificación.

Por otra parte, existe una notable diferencia entre autonomías. Por ejemplo, en Galicia se puede construir en suelo no urbanizable para fines agrícolas, ganaderos o turísticos, incluso para dotar a alojamientos rurales. Otro ejemplo es la Comunidad Valenciana, que permite levantar viviendas unifamiliares en parcelas rústicas siempre que no ocupen más del 2% del total. Similar regulación rige en Castilla-La Mancha, donde también se pueden edificar viviendas unifamiliares, siempre que se respeten unos límites edificables. En todo caso, las legislaciones autonómicas estipulan condiciones para construir cualquier tipo de dotación en este tipo de superficie: deberán armonizar con el entorno rural y respetar la estética tradicional de la zona.

En otro nivel normativo aparecen los municipios, que tienen sus propias condiciones para permitir los trabajos de conexión eléctrica y, en general, para cualquier obra sobre su suelo. Además, como se ha visto antes, podría ser necesario atender a la normativa de parques nacionales u otros tipos de reservas naturales.

Conseguir luz en un terreno rústico sin conexión a la red

Si la complejidad legal o técnica dificultan el acceso a la red, siempre queda una solución: el autoabastecimiento. Cada vez son más personas las que deciden producir su propia electricidad utilizando paneles solares o generadores eólicos. Es una solución interesante, y especialmente útil para olvidar definitivamente los vaivenes del mercado eléctrico y disponer de una electricidad limpia y gratuita, una vez amortizados los costes de la inversión. Aunque estas instalaciones pueden estar sujetas a autorizaciones de obras, ahorran o minimizan los trámites de conexión con las redes eléctricas.

De una forma u otra, es posible conseguir luz en un terreno rústico. Y se trata de una posibilidad especialmente valiosa para los agricultores y ganaderos que necesitan suministrar a sus instalaciones de tecnología para hacer más fácil y rentable su explotación. En este sentido, requieren también de formas de conexión que resulten más baratas y tengan menos impacto en los costes fijos de sus negocios. La actual carestía de la electricidad amenaza con dañar seriamente esa rentabilidad, y los costes de conexión agravan esa situación.

En suma, conseguir luz en un terreno rústico es una prioridad tanto para los profesionales del campo como para propietarios que necesite dotar mejor a sus propiedades. No siempre es un proceso fácil, pero, desde luego, no es imposible.

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