Cómo saber si hay agua subterránea en un terreno, encontrarla y usarla de forma legal, supone un reto al que se enfrenta el propietario de cualquier parcela, que no cuente con uno de los servicios básicos de abastecimiento. Por ello, es necesario conocer cierta información, antes de tomar una decisión. ¿Cómo se puede encontrar? ¿Qué limitaciones legales hay al respecto?
¿Cómo saber si hay agua subterránea en un terreno? indicadores
Si buscas cómo saber si hay agua subterránea en un terreno a simple vista, es imprescindible prestar la atención correspondiente a estas señales, ya que suelen avisar de la presencia de agua subterránea. Entre otras, destacan las siguientes:
- El relieve del terreno. Lo habitual es que se creen distintas curvas y niveles debido al paso del flujo de agua. Cada escorrentía puede ser un indicador eficaz para detectar cuáles son las áreas donde se acumula más porcentaje de lluvia de forma habitual.
- La vegetación. Todo dependerá del cultivo predominante y del clima de la zona donde esté el terreno, claro está. De encontrarse una zona con una vegetación más frondosa, o con plantas que necesiten un alto grado de humedad, podría deducirse que en el subsuelo hay agua de la que se nutren. Las moras y frutos rojos suelen necesitar mucha, para su correcto crecimiento, por lo que se consideran plantas infalibles para localizarla, de forma subterránea.
- Los cambios geológicos y edafológicos. Algunos se aprecian sin esfuerzo, y otros solo se detectan realizando un estudio específico. Son esenciales para comprobar dónde aumenta la porosidad del terreno, o la presencia de los materiales más resistentes al agua.
¿Cómo saber si hay agua subterránea en un terreno? métodos
En cuanto a cómo saber si hay agua subterránea en un terreno, los métodos más comunes de localizar estas fuentes inagotables son diversos y es necesario analizarlos detenidamente, para conocerlos al detalle.
Rabdomancia o radiestesia
Creada hace más de cuatro mil años, esta técnica sigue funcionando de forma aproximada, aunque no es en absoluto tan exacta como otras alternativas. Consiste en contactar con un zahorí que usará unas varillas, con forma de uve o ele, para amplificar su capacidad de detectar los estímulos electromagnéticos del agua subterránea. Lo habitual es que se recorra todo el terreno con las varillas en las manos para concretar dónde está la fuente y cuál es su origen. La ciencia pone en duda este método de forma habitual, pero es relativamente frecuente incluso en la actualidad.
Un estudio hidrogeológico
Es la apuesta de los que prefieren confiar en la tecnología y los conocimientos científicos. Se puede afrontar desde distintos enfoques:
- Analizando la topografía. El flujo constante del líquido elemento va alterando la orografía del terreno progresivamente. También incide en el agua que pueda acumularse en su superficie.
- Realizando una tomografía térmica remota. Con la ayuda de un satélite, se toman una serie de imágenes para detectar la presencia de calor en alguna de las capas del subsuelo. De percibirse, se confirma la presencia de agua.
La resistividad eléctrica
Es uno de los sistemas más eficaces en la actualidad. Consiste en conectar una fuente de electricidad al suelo para, a continuación, usar un detector y comprobar cuál es el tipo de resistencia que ofrece. Dependiendo de los resultados obtenidos, se puede llegar a diferentes conclusiones:
- Si la resistividad es alta, es que no hay ningún tipo de material o sustancia que facilite el paso de la corriente.
- Si es baja significa que hay algún elemento conductor de la electricidad, como lo es el agua no destilada.
La resonancia magnética protónica
Los expertos confirman que este es el único sistema que garantiza al 100% la localización exacta de una bolsa de agua. El proceso comienza introduciendo en el terreno un campo electromagnético. El objetivo es conseguir una respuesta de esta fuente inagotable: cuanto mayor sea la intensidad que capte el receptor, mayor será la cantidad de litros almacenados. El informe resultante es esencial para conocer, con gran exactitud, la profundidad del yacimiento y su tamaño.
¿Cómo saber si hay agua subterránea en un terreno? Extracción del agua
El propietario, o aquella persona a la que este autorice, son los dos únicos que pueden realizar la investigación y extraer el agua. Los medios legales son tres:
- Un pozo ordinario. Estará destinado al uso ordinario, para mantener el terreno o para otro tipo de necesidades. Se prohíbe, eso sí, el uso de elementos mecánicos para la extracción.
- Un pozo artesiano. Se lleva a cabo para acceder al agua entre dos capas impermeables. Como el líquido procede de un nivel superior, la presión que ejerce al caer facilita su salida sin el uso de maquinaria. La legislación es bastante estricta al respecto, ya que exige una distancia mínima con otros pozos ordinarios cercanos con el fin de no interceder en su flujo.
- Un socavón o galería. Al contrario de lo que ocurre en las modalidades anteriores, estos son horizontales. Tras localizarse el acuífero, se procede a excavar en el terreno horizontalmente, pero manteniendo una pequeña pendiente. El objetivo es lograr que la gravedad la conduzca hacia el exterior de forma constante.
Cómo saber si hay agua subterránea en un terreno, localizar, extraer y utilizar el agua subterránea en un terreno es algo totalmente legal, siempre que se cumpla con los requisitos mencionados. De cada propietario dependerá el uso de una u otra técnica para alcanzar su meta, así como el uso que se le quiera dar, que puede incluir el riego.
¿Qué permisos y leyes lo regulan?
Una vez realizados los procesos anteriores, es necesario saber qué dice la ley sobre su extracción y uso. El Código Civil, en su artículo 408, especifica que las aguas subterráneas son privadas siempre que “se encuentren en predios que sean de dominio privado”. El significado del verbo encontrar en dicho artículo es bastante amplio, por lo que pueden englobarse, tanto los depósitos que estaban ya en el terreno como los que se descubran.
El artículo 417 indica que solo el propietario de un predio tiene la potestad de buscar en su propiedad agua subterránea, y el 414 también estipula que nadie puede entrar en una propiedad privada a buscar agua. Resumiendo, la legislación en vigor entiende que estas antes de ser alumbradas —es decir, extraídas hasta la superficie—, son parte del subsuelo. Cuando se extraen, pasan a ser propiedad exclusiva del propietario. Ahora bien, ¿qué dice la legislación sobre las extracciones?