Comprar un terreno rústico es una de las inversiones más fiables en la actualidad en España. Desde la crisis, que produjo la famosa burbuja inmobiliaria, este tipo de superficie experimentó un leve descenso del 7% de media, frente al desplome del 30% del valor de las viviendas urbanas. Una de las principales ventajas, para obtener rentabilidad de este tipo de fincas, es la cantidad de IBI que se debe pagar, ya que es muy inferior a la cuantía del impuesto en áreas urbanizadas.
En términos generales, son las tierras destinadas al cultivo de secano las que más se revalorizan y, al mismo tiempo, las más abundantes y baratas. Aunque, hay que recalcar que el valor de un terreno varía, incluso en una misma provincia y/ o región, ya que puede presentar características y condiciones diferentes. Indudablemente, si se encuentra en proximidades a áreas metropolitanas importantes o ciudades de gran desarrollo turístico, su valor aumenta. Los suministros básicos (electricidad, agua, gas y alcantarillado) también revalorizan la propiedad.
Según datos del INE, la compraventa de parcelas rústicas en España aumentó un 3,9% en 2018 con respecto al año anterior. Además, durante el curso pasado, el 13,6% de transacciones correspondió a este tipo de suelo.
¿Donde buscar para comprar un terreno rústico?
Encontrar un terreno en venta es mas facil en los portales inmobiliarios donde publican tanto particulares como profesionales y bancos, esta seria la via principal de búsqueda ya que nos proporciona la informacion y ls estadisticas del precio del terreno en el mercado. En terrenos.es puede encontrar mas de 2300 ofertas de terreno rústico en venta.
¿Cómo obtener rentabilidad de una finca rústica?
Con el paso de los años han surgido nuevas actividades económicas a desempeñar en una parcela de tierra rústica. Pero, sin duda, las más comunes son las destinadas a la agricultura, ganadería, de uso forestal, cinegético y de energías renovables. Cada explotación requiere unas condiciones diferentes de terreno: dimensiones, clima, subsuelo, orientación, etc.
Las energías renovables han cobrado especial protagonismo en parte del territorio español. De hecho, muchas empresas energéticas y de telecomunicaciones se interesan en superficies rurales y similares, para llevar a cabo instalaciones no contaminantes. Las más frecuentes son las placas solares y los sistemas eólicos.
El turismo rural también está creciendo. Por ello, es conveniente saber qué tipo de actividades se pueden desempeñar en la propiedad adquirida, ya que puede existir la posibilidad de adaptarla para este tipo de uso, cada vez más demandado en España. Este sector aumentó sus peticiones considerablemente el pasado verano. Estos destinos son perfectos para satisfacer a las familias que quieren estar próximas a la naturaleza. En el último curso, gran cantidad de alojamientos rústicos vieron incrementados sus ganancias. De hecho, en este tipo de destinos, la media de ocupación del periodo estival de 2020 llegó a alcanzar un 54%, frente al 40% en el verano de 2019.
Por otro lado, también se puede obtener rentabilidad al edificar en zonas rurales, siempre que se cumpla con lo establecido en las leyes autonómicas y en el planeamiento urbanístico del municipio o la provincia. Por regla general, los casos más comunes son las viviendas unifamiliares, aunque se puede rehabilitar una edificación antigua o una construcción existente en la propiedad. Sin embargo, en la mayoría de los casos esta reforma no podrá suponer una ampliación. Además, debe mantener el diseño original, acorde al entorno rural.
Problemas del terreno rústico para las explotaciones agrícolas y ganaderas
Si hablamos de utilizaciones a la hora de comprar un terreno rústico, tanto la agricultura como la ganadería son las actividades más desempeñadas tradicionalmente en nuestro país. En ambos casos, surgen una serie de riesgos a tener en cuenta para el propietario. La sequía es uno de los principales problemas con los que se encuentran los agricultores y ganaderos del país, sobre todo en los territorios ubicados en el sudeste de la península. En consecuencia, aparecen una serie de inconvenientes muy serios, como puede ser la escasez de agua para el ganado o el cultivo agrícola. Además, la falta de agua condiciona la proliferación de pastos, obligando a comprar productos para alimentar y proteger a los animales, aumentando así los costes anuales para su sustento.
El verano trae consigo los meses más fuertes de sequía, provocando que las siembras en otoño se resientan por la falta de humedad. Y es que, el sofocante calor ha generado una gran devaluación en determinadas zonas de España. Cultivos como el girasol, el olivar, el almendro o los cereales se han visto afectados por este factor climático.
Curiosamente, el otro gran inconveniente son las inundaciones. Pues, determinadas zonas del país sufren excesivas lluvias al año, las cuales dificultan el desarrollo de la agricultura o la ganadería. Por ejemplo, durante estos últimos años la famosa DANA causó numerosos estragos en el sector primario. La inestabilidad climática que sufre España hace que la agricultura sea muy sensible a este riesgo. Las inundaciones provocan la imposibilidad de entrar en los campos de cultivo para realizar los tratamientos necesarios, lo que deriva en enfermedades en los cultivos debido a la humedad. Este fenómeno de lluvias torrenciales, la famosa“gota fría”, ocurren especialmente en el litoral mediterráneo. Además, en determinadas áreas del interior se genera el efecto inherente del deshielo, causado por las fuertes nevadas de invierno.
La única posibilidad de sobrevivir a tales infortunios es asegurar la tierra, así como la actividad desarrollada en la misma. Estos riesgos son recurrentes en España, donde determinadas zonas cuentan con una alta probabilidad de sufrir los daños descritos, los cuales originan grandes pérdidas.
Documentación y permisos necesarios para comprar un terreno rústico
No existe un modelo específico de contrato de compraventa para comprar un terreno rústico. Pero, el abogado encargado de redactar el documento puede incluir diferentes aspectos como la descripción detallada de la superficie y las construcciones ubicadas en la misma. En otro tema en el que puede profundizar es en el relacionado con los linderos, para delimitar eficazmente la parcela. Aunque, hay que recordar que la ley no obliga a contratar los servicios de un abogado para realizar el trámite, pero sí es más que recomendable hacerlo. El contrato de compraventa de este tipo de suelo está sujeto al Código Civil español, el cual exige que ambas partes cumplan con lo acordado y expresado entre ellas.
La contratación de un notario para hacer la inscripción en el Registro de la Propiedad es obligatoria. Algunos documentos demandados para comprar el terreno son el informe catastral y el pago de las tasas e impuestos que obligue la ciudad, la provincia o la comunidad autónoma donde se sitúe el emplazamiento. También, en muchas ocasiones los propietarios incluyen un registro digital de la cartografía de la finca, donde se califica la zona y se especifica el uso que se le va a dar a la misma.