Los próximos 5 años serán cruciales para revertir la situación de la despoblación de España, argumenta Isabel Catalán de Proyecto Arraigo

Los próximos 5 años serán cruciales para revertir la situación de la despoblación de España, argumenta Isabel Catalán de Proyecto Arraigo

¿Qué es Proyecto Arraigo?

Isabel Catalán Bayón, responsable del área de emprendimiento y de la provincia de Madrid en Proyecto Arraigo. Con 50 años, la madrileña cuenta con una dilatada experiencia muy ligada a la investigación de mercados y el fomento de la colaboración en la empresa. Ha trabajado en empresas muy diversas y en varias entidades sociales y destaca su experiencia de más de 10 años en una de las Consultoras de referencia en España. Tras ser madre decidió dar un giro a su vida, centrarse en su familia por un tiempo y continuar con su formación personal y profesional. Fruto de este cambio nace el primer proyecto de Coworking en la Sierra Norte de Madrid: Coworking Puerta de la Sierra, actualmente de gestión pública y los primeros programas de apoyo al emprendimiento también en la Sierra Norte de Madrid. Su mente inquieta no deja de inventar y diseñar nuevos proyectos a desarrollar. En la actualidad, le gustaría combinar su dedicación y desarrollo profesional en el mundo rural con un proyecto personal vinculado a la tierra, por el gran valor que ésta tiene a todos los niveles.

Pregunta: Hace más de 4 años que Proyecto Arraigo vio la luz. ¿Qué es? ¿En qué consiste su labor?

Respuesta: Proyecto arraigo es una empresa social que pone en contacto a pueblos que han visto reducida su población y que quieren revertir esta tendencia, con familias interesadas en un cambio de vida al mundo rural. De todos los municipios en los que tenemos presencia, muchos están en riesgo de despoblación. Lo que tienen en común todos ellos es su concienciación acerca del problema, que creen que una solución es posible y están trabajando en ello.

Hace ya varios años que estamos trabajando en la repoblación rural, lo que ha provocado que tengamos una base de datos de casi 5.000 personas interesadas. Estudiamos muy bien el perfil de las familias o las personas y las características del pueblo, para poder alinear bien a unos y a otros. Entre la gente que nos sigue y está interesada en vivir en el mundo rural, cada vez hay más emprendedores. En estos casos, analizamos bien el proyecto, y además de alinear el perfil personal tenemos en cuenta las necesidades y características del proyecto. Al final son muchas las variables a tener en cuenta.

Todo este proceso requiere su tiempo. Hay personas que lo ven muy claro en la primera visita y ya se quieren instalar. Sin embargo, otras pueden estar meses o, incluso años para finalizar el proceso. Hay que tener en cuenta que no todo el mundo tiene la misma urgencia. Desde mi punto de vista, las prisas no son buenas ante un cambio tan importante cuando no se está convencido del lugar o de que sea el momento oportuno. Mi recomendación es analizar bien la situación personal y el lugar elegido, para que éste sea el adecuado para poder vivir de la forma que anhelamos, que nos hace ilusión. Es mejor tardar un poco más pero hacer una buena elección. El campo necesita esa ilusión y ese compromiso de las personas.

Pregunta: Se fundó en el 2016, más de 5 años de trayectoria. ¿Cómo ha sido la evolución de Proyecto Arraigo?

Respuesta: Todo el crecimiento ha sido orgánico, nunca hemos hecho publicidad. Es cierto que los medios de comunicación nos han proporcionado mucho apoyo, porque es un proyecto que ha despertado un gran interés a nivel nacional, sobre todo desde que iniciamos el trabajo en la provincia de Madrid. Prácticamente, todas las semanas tenemos llamadas de diarios o programas de radio o televisión. Todo eso nos ha ayudado a darnos a conocer entre la gente y los pueblos interesados.

Al principio éramos nosotros los que acudíamos a los ayuntamientos, ahora se ha invertido la situación. Son más las solicitudes que recibimos que las que gestionamos. Además, este es un requisito fundamental, que el edil esté realmente interesado y apoye la labor de la entidad. La función del alcalde es fundamental, sin su apoyo es muy difícil llegar a la población. Un ayuntamiento implicado facilita mucho el trabajo.

En relación a la evolución, se han ido profesionalizando todas las áreas con el paso de los años. Al principio, empezaron Enrique Martínez, su hijo Juan y dos personas más. Solo tenían presencia en Soria y todos hacían de todo. Aunque, bueno ahora también nos apoyamos entre todos, pero sí que está el trabajo más distribuido. Estamos muy centrados en mejorar muchísimo la base de datos, antes era un Excel, imagínate. También tenemos apoyo en comunicación, por lo que hemos crecido en todas las áreas, tanto a nivel cuantitativo como cualitativo. Queremos que la gestión de urbanitas sea más dinámica, que los tiempos de respuesta sean inferiores, porque al principio es cierto que tardábamos mucho en responder, pero es que no podíamos con tanto volumen de demandas.

El bagaje es positivo, no hemos tenido problemas excepto con una o dos familias que no se han adaptado bien al municipio y sus costumbres. Por lo que, en general estamos muy contentos con los logros, y los pueblos con el resultado de haber formado parte de este proyecto, que al fin y al cabo esto es de todos y para todos.

P: Habla de diferentes áreas o departamentos. ¿Cuánta gente forma parte de Proyecto Arraigo?

R: Actualmente, hay un equipo central, el cual apoya y trabaja en todas las áreas y una de sus funciones primordiales es apoyar la labor de los técnicos en territorio. Los técnicos son las personas que mantienen un contacto más directo con todos los pueblos en los que tenemos presencia. Trabajan mano a con los ayuntamientos y acompañan a los urbanitas a conocer las poblaciones. En total, seremos más de 15 personas.

Trabajamos de forma telemática, no tenemos oficina. Pero, lo que hacemos es estar muy presentes en el territorio. Es decir, los técnicos están la mayor parte del tiempo en los pueblos y los responsables de territorio lo visitan también muy a menudo. Intentamos que todo el equipo conozca las zonas en las que trabajamos. Además Enrique Martínez, el responsable de Proyecto Arraigo, mantiene una relación muy estrecha con todos los alcaldes. Los técnicos son personas que viven y conocen muy bien los pueblos. Es parte de nuestra filosofía apoyar a los pueblos y a su gente y esta es una forma más de hacerlo, dando trabajo a algunos de sus habitantes.

Despoblación en los pueblos de España con Proyecto Arraigo Presentación del lanzamiento de Proyecto Arraigo en la Diputación de Palencia, con gran parte del equipo, la presidenta y otros miembros de la Diputación y de los equipos de Ayuntamientos en Palencia

¿Cómo es el trabajo y cuáles son los requisitos de Proyecto Arraigo?

Con una base bien sólida, fundamentada en la vivienda, el empleo y la buena adecuación entre las personas y pueblos interesados, han logrado una trayectoria que demuestra la gran influencia de la empresa en la repoblación de España. Todo ello es gracias la rigurosidad y seriedad con la que trabajan, así como al exhaustivo análisis y estudio que realizan antes de dar por finalizado todo el procedimiento.

P: Ponen en contacto a pueblos con tendencia a la despoblación y a familias o personas interesadas en vivir en el mundo rural. ¿Cómo se lleva a cabo todo el proceso?

R: El primer paso es que el urbanita realice nuestra encuesta, con más de 50 preguntas. Una vez realizada, Almudena, la responsable de la base de datos, comprueba las solicitudes que llegan y las envía a los técnicos, para que las evalúen. En este punto, se habla con el urbanita, para comentarle qué territorio se ha pensado asignarle. No se fija un pueblo hasta que no se habla con la persona interesada, para comprobar si se ajusta a sus necesidades o no.

El segundo paso es una entrevista para corroborar la información que nos han proporcionado y concretar ciertos aspectos, ya que hay determinada información que se necesita verificar. A continuación, se compara que el perfil del interesado se ajuste y encaje en el pueblo que se le ha asignado, para, si todo va bien, organizar una visita al lugar o lugares elegidos.

Si se trata de emprendedores, siempre se organiza videoconferencia, antes de la visita al territorio. Esto se hace para investigar un poco toda la infraestructura existente y estudiar todo aquello que requiere el proyecto. Si el lugar cumple con las necesidades personales y las condiciones necesarias para el desarrollo de la idea de emprendimiento, se continúa con el proceso para que se pueda instaurar en la zona deseada y asignada.

P: ¿Tienen algún otro servicio adicional?

R: Los tres pilares de Proyecto Arraigo son: el empleo, la vivienda y que el perfil de la persona encaje bien en el pueblo. Esta es la base de nuestro éxito. Por eso todo el procedimiento requiere de un tiempo, porque no es simplemente informar. El trabajo va más allá; se acompaña al urbanita a la localidad, se le ayuda a instalarse y se mantiene un seguimiento de su situación. En algunos casos se le ayuda a buscar trabajo, ya que hay ciertas provincias donde hay carencia de algunos perfiles. Además, nos encanta todo el tema de desarrollo rural y tenemos experiencia en ello. Nuestra labor no consiste solo en llevar gente al pueblo, también en llevar el talento que se necesita para un determinado perfil, dar vida a los negocios locales que están cerrados, fomentar sinergias muy diversas… al final se trata de apoyar de la mejor forma que podemos a nuestros pueblos. Por lo que, al final estás hablando de estrategia de desarrollo continuamente.

Otra de las cosas que queremos empezar a hacer el próximo año son reuniones o foros de alcaldes, porque creemos que es muy importante poner en común a los ediles de diferentes provincias. Hay gente que está desarrollando proyectos muy interesantes en muchos de los pueblos que trabajamos, los cuales pueden servir de inspiración en otros lugares de España.

Para nosotros, el eje central de nuestro proyecto son nuestros alcaldes y alcaldesas, por lo que trabajamos codo con codo con ellos, para apoyarles e intentar ayudarles en todo lo posible. Son gente implicada de verdad, que no antepone sus intereses personales, entregada a su municipio. En este sentido, todo lo que podamos apoyarles, lo hacemos. También en el tema de vivienda, estamos intentando, aunque todavía no hemos puesto en marcha ninguno, sacar adelante proyectos de co-vivienda.

Despoblación en los pueblos de España con Proyecto Arraigo Visita de Proyecto Arraigo a Alcalá de Gurrea (Zaragoza). De izquierda a derecha: Juan, Director Técnico de Proyecto Arraigo; Alcalde de Alcalá de Gurrea; Rosa, Técnico de Proyecto Arraigo en la provincia de Zaragoza; José Antonio, Alcalde de Santa Eulalia de Gállego; y Enrique, CEO de Proyecto Arraigo

P: Es responsable del área de Madrid y antes ha comentado que empezaron a trabajar en Soria. ¿En qué zonas de España tienen presencia?

R: Trabajamos en varias provincias del interior del país: Madrid, Segovia, Palencia, Cuenca, Jaén, Soria y Burgos. También estamos trabajando en un proyecto en Castilla y León y esperamos poder tener presencia en toda la comunidad autónoma. Luego, estamos desarrollando otros planes para seguir aumentando el volumen de áreas de actuación. Tenemos mucha carga de trabajo, siempre la hemos tenido; hay tanto por hacer en el mundo rural.

P: ¿Cuáles son los requisitos, tanto de urbanitas como de los pueblos?

R: A nivel de municipio, la implicación del ayuntamiento es un requisito esencial, al igual que haya, al menos, una vivienda en alquiler. Respecto a los urbanitas, necesitamos gente que tenga ganas de vivir en el mundo rural. Pero, hay que recalcar que el cambio de vida a un pueblo no puede ser una huida de una mala situación en la ciudad. El mundo rural necesita gente con ilusión. Muchas personas quieren emigrar a los territorios más rurales por temas económicos, pero no puede ser el único motivo.

P: ¿Hace falta ser español para participar?

P: Tiene que ser gente con nacionalidad o con el permiso de residencia, no trabajamos con personas en situación ilegal. Normalmente, no solemos traer a personas del extranjero. Pero, sí hemos tenido el caso, hace poco, de una familia que vino desde Argentina, que se siguió todo el trámite por redes sociales y fue un bombazo. Pero, fue algo excepcional. Si se hizo es porque tenían la nacionalidad o el permiso pertinente. Nos escribe mucha gente del extranjero, pero nuestra respuesta siempre es la misma. Y es que, Proyecto Arraigo no puede ayudar a gente que no esté en situación legal, por lo que es necesario que estén en España o cuenten con el permiso. De lo contrario, no podemos ayudarles.

P: Ha hablado sobre la dinamización de respuestas a la lista de espera. ¿De cuánto es el período de espera?

R: Siempre informamos, cuando contestan el cuestionario, que nos pondremos en contacto con ellos cuando encontremos una oportunidad para su perfil. Hay gente a la que se contacta antes que a otra, porque tiene una situación con menos demandas y con la que es mucho más fácil llevar a cabo el proceso. Hay personas que lo tienen muy claro el proyecto de vida o lo que quieren y disponen de recursos para hacer el cambio. Por su parte, hay otras que, por ejemplo, necesitan encontrar trabajo, lo que requiere más tiempo.

Actualmente, el período de respuesta no es tan largo. Por ejemplo, si vemos que el perfil se ajusta a algún pueblo que tenemos en la base de datos, al día siguiente de hacer la encuesta le llamamos. Pero, intentamos que el tiempo de espera no sea de más de un mes.

Es cierto que, hay interesados del pasado que siguen en la lista de espera. Por ello, estamos trabajando en actualizar toda la base de datos y mandar un email a todos aquellos a los que se les ha tardado en responder. En resumen, todo el contacto del procedimiento depende un poco del perfil de cada persona, porque, además de que no podemos gestionar todas las solicitudes a la vez, está sujeto a que pueblo e interesado encajen y sean complementarios. Cada caso es diferente.

¿Qué personas y pueblos en riesgo de despoblación acuden y solicitan los servicios de Proyecto Arraigo?

La entidad está especializada en poner en contacto a personas y pueblos en riesgo de despoblación, con el objetivo de repoblar y reavivar la actividad laboral y social en estas poblaciones. Cuenta con un bagaje positivo de más de 5 años de experiencia, donde los resultados avalan su gran labor.

P: ¿Cuál es el perfil de la gente que tienen en la base de datos?

R: De todo tipo. Ahora estamos creando acuerdos de colaboración. Tenemos uno con el Ministerio de Defensa, lo que ha propiciado que muchos militares de la reserva se instalen en los pueblos en los que trabajamos. Es gente muy interesante, con experiencia en el ejército, que sabe diferentes oficios y normalmente con una capacidad de esfuerzo y voluntad necesaria en estas zonas del país.

Los interesados que nos escriben tienen ilusión, ganas de trabajar, de comenzar un nuevo estilo de vida. Los perfiles son muy variados, desde familias con niños a parejas de jóvenes o, incluso, jubilados. Además, la pandemia, pienso que ha ayudado, porque hay gente que está tomando conciencia de que la vida que tienen en la ciudad no tiene mucho sentido. Pienso que la pandemia ha evidenciado la importancia del mundo rural de España y todos los beneficios que aporta en el día a día. Las nuevas tecnologías también han facilitado que el interés aumente, ya que han sido toda una revolución en estas zonas.

Es muy importante que los pueblos además de atraer a nuevos pobladores, fijen a su población actual. Necesitan una mezcla de personas, un equilibrio entre la raíz y el respeto al origen y la mirada, muchas veces, más amplia de los que han vivido en diferentes lugares.

Al final una persona que se empadrona en el pueblo es un recurso para el ayuntamiento, un ingreso más. Por eso, este es otro de nuestros requisitos. Los urbanitas que llevan a cabo todo el proceso tienen que vivir allí, no llevamos a gente que busque estos territorios como una segunda residencia.

P: ¿Y qué suelen demandar los pueblos en los que tienen presencia?

R: Es cierto que hay escasez de diferentes perfiles profesionales, como los albañiles o los médicos, estos últimos, sobre todo, por el tema de la pandemia.

Hay carencias de ciertos servicios en muchos pueblos, relacionadas con el transporte o la formación. Los municipios de estas zonas tienen que aprender a trabajar juntos, a colaborar para sacar adelante proyectos conjuntos y poder ofrecer más y mejores servicios a sus habitantes.

Despoblación en los pueblos de España con Proyecto Arraigo Equipo de Proyecto Arraigo en Paredes de Nava (Palencia). De izquierda a derecha: Vanesa Fernández, concejala de vivienda; Isabel Calvo, Marta de la Iglesia, Flor y Fede, arraigados en el pueblo

P: Ha hablado del tema de colaboraciones. ¿Tienen alguna otra?

R: Estamos creando acuerdos de colaboración con diferentes entidades púbicas y privadas, con asociaciones y ONG. Estamos en contacto con varias de ellas precisamente para poder cubrir esos perfiles más demandados. También, para poder crear sinergias en otros ámbitos como el apoyo al emprendimiento.

P: ¿Han tenido algún inconveniente con alguna familia y/o ayuntamiento, tras haber finalizado todo el trámite?

R: Es verdad que han surgido problemillas en algunas ocasiones, pero son muy pocos. Por ejemplo, yo, que soy la responsable de la zona de la sierra norte de la provincia de Madrid, no he tenido ningún problema en 2 años y medio que llevo trabajando en Arraigo. Hubo un caso de una familia que quería una casa con terreno y la encontró en otro lugar, por lo que, tras un año y medio instalada en el pueblo, decidió marcharse. Pero, no es un problema, sino que el deseo de las personas era otro.

P: Tras más de 4 años de duro trabajo, ¿han evidenciado mejoras en los municipios en los que están presentes?

R: Sí, poco a poco, el trabajo está dando sus frutos. Lo que más cuesta es ganar la confianza de la población y en especial el trabajo relacionado con los propietarios. Al final que vaya gente a través de Proyecto Arraigo que encaje bien en el municipio, ayude a fomentar la actividad del pueblo y no genere problemas nos proporciona, cada vez, más confianza en el entorno rural. A nuestros urbanitas, que se instalan en estas zonas, les gusta participar, llegan con la idea de contribuir. Todo ello se nota y los vecinos del municipio lo agradecen.

Además, muchas de las personas que nosotros llevamos a los pueblos cubren las carencias de estos lugares en forma de gente cualificada, que ocupa puestos de trabajo para los que no se encuentran profesionales en la zona o retoman actividades que estaban paradas. Esto es un apoyo importante para el mundo rural ya que la falta de talento es un gran problema del que quizás no hay suficiente conciencia.

P: En relación a los servicios, ¿qué problemas ha evidenciado?

R: Especialmente el transporte, la fibra y las comunicaciones. También el ocio, especialmente para los jóvenes; aunque a este tema hay que echarle creatividad y darle una vuelta, reflexionarlo y sobre todo cambiar el discurso. Basamos todo en una comparativa con lo urbano y es un enfoque equivocado, también y, especialmente, con los servicios.

¿Qué piensa Proyecto Arraigo de la despoblación rural en España?

La despoblación del entorno rural es uno de los grandes problemas que se debe atajar de raíz y que afecta a toda España. El éxodo rural a las grandes ciudades se produce desde hace más de 40 años, sobre todo bajo la influencia y atracción del discurso de las oportunidades laborales y nuevos estilos de vida, abanderado por la creación de los polos industriales, el cual ha generado el fenómeno de la "España vaciada". Todo ello conlleva la pérdida de costumbres, tradiciones y culturas naturales, que aportan multitud de beneficios en las zonas con mayor predominio de terrenos rústicos. Por lo que, es evidente la necesidad de un cambio en el discurso, haciendo hincapié en el gran valor que aporta el mundo rural, que, a su vez, es fundamental para el desarrollo y la conservación de las áreas urbanas.

P: La despoblación rural es un problema que afecta a todo el país, un fenómeno que, además, se ha hecho latente en diferentes naciones europeas. ¿A qué cree que se debe?

R: Pienso que fue primero por la migración a las ciudades en la década de 1960, ya que en la ciudad había muchas oportunidades para empezar una nueva vida por la demanda de mano de obra. Todo esto unido a un discurso en el que siempre se ha infravalorado lo rural frente a lo urbano, ha animado a mucha gente a marcharse; se ha impulsado la búsqueda de las grandes oportunidades en las principales ciudades, sin apreciar el territorio de origen. Son lugares con inmensos y valiosos recursos que no hemos sabido poner en valor. Esta situación hay que revertirla de manera urgente y se debería de erradicar en una doble dirección, de la administración hacia abajo y del vecino hacia la administración. Un ejemplo es concienciar a los más pequeños con un cambio de narrativa, desde el propio colegio, tanto sobre el mundo rural como sobre el emprendimiento. Urge cambiar la mentalidad con respecto a ambos temas.

El reto de los ayuntamientos y los alcaldes es conseguir, entre todos, que la vida en un pueblo sea confortable y enriquecedora para que apetezca quedarse y crear las oportunidades en el propio territorio. Al igual que el trabajo en el campo se ha modernizado y ya no se hace en las mismas condiciones, hay que mejorar la vida en el campo en muchos otros aspectos. Personalmente, creo que como se vive en el mundo rural no se vive en ninguna otra parte. Si conseguimos cambiar el discurso, mejorar la vivienda, ofrecer servicios con sentido en el mundo rural, crear opciones de ocio saludable y atractivo para los jóvenes, etc. se puede conseguir mucho. El mundo rural necesita una revolución y para ello se precisa la colaboración e implicación de todas las partes.

P: ¿Cuáles son las principales consecuencias de la despoblación en estos pueblos?

R: La falta o el estado de la vivienda. Esto es un grave problema. Otra gran consecuencia es la falta de motivación de los jóvenes, que afecta a todo el municipio, porque esto al final conlleva que muchas cosas no se desarrollen. El tema de la fibra, en los tiempos que corre, también es un punto muy desfavorable.

Hay mucho por hacer y tenemos un potencial de crecimiento increíble, pero necesitamos a gente que lo desarrolle y eso es ahora mismo el gran problema de estos municipios: la vivienda y la falta de talento que desarrolle estos proyectos, que pueden suponer un cambio enorme en el suelo agrícola y rural de la zona.

Otro gran problema es el discurso que sigue habiendo, porque si eso no se cambia es lo que va a afectar a todo lo demás. Es necesario poner en valor los recursos de todos estos municipios rurales. Hay mucha falta de reconocimiento sobre estas zonas. Y, al fin y al cabo, el mundo urbano necesita al rural para poder vivir.

P: ¿Cuál es tu previsión de futuro en cuanto a la despoblación en España?

R: Pienso que los próximos 5 años van a ser cruciales, porque es el tiempo estimado que necesita un pueblo para revertir la situación. Además, tenemos un momento de oportunidad increíble, con todos los fondos y toda la conciencia que hay sobre la despoblación.

Si conjugamos bien el trabajo de la administración pública y las empresas dedicadas a la repoblación y a la dinamización rural, creo que España tiene un futuro brillante. También es necesario que los ayuntamientos de estos lugares logren implicar a su población, ya que son esenciales en este proceso.

En el país hay muchísimo talento, lo que ocurre es que hay que saber cómo mejorar las condiciones de la gente, este es el gran reto. Para todo esto, es esencial el cambio de discurso y que la gente valore y ame lo que tiene, que sienta que pertenece a esa tierra. En resumen, creo que la España rural tiene un potencial que pocos países tienen.

P: Ha comentado el tiempo que necesita un pueblo para revertir su situación o notar cierto repunte. Pero, a nivel nacional, ¿cuánto tiempo piensa que requiere el país?

R: La despoblación comenzó por la década de 1960, fíjate todo el tiempo que llevamos. Ahora se ha frenado un poco, pero todavía sigue existiendo. Por ello, creo que los pueblos que apuesten por ello deben de hacerlo cuanto antes. Al igual que las personas eligen una empresa en la que trabajar o una casa en la que instalar su hogar, van a elegir un pueblo en el que vivir. Estos territorios se tienen que poner a trabajar en este aspecto, al igual que lo hacen en otras áreas. Creo que no todos los pueblos van a tener la capacidad de poder recuperarse, pero es una realidad que hay que aceptar. Lo realmente importante es que el mundo rural no se estanque.

En definitiva, pienso que los próximos 5 años son cruciales, para cambiar la tendencia actual, pero hay que mantenerse, que también es lo difícil. Conservar el esfuerzo realizado en todos los aspectos. Tras este período, si se mantiene una línea de trabajo estable, en 20 o 30 años se puede tener un mundo rural atractivo y sostenible sobre todo en España y Portugal, que tienen un valor espectacular.

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