¿Qué es el contrato de arrendamiento o alquiler de terrenos?
Se trata de un contrato o convenio entre dos partes, una el propietario de un terreno, y otra el arrendatario o la persona que lo alquila. Por lo general, se suelen hacer estas adquisiciones con fines comerciales, es decir, cuando se quiere construir algún establecimiento, bien sea un restaurante u otro tipo de estructura.
Al ser un contrato, se establece todo lo que sucede durante el proceso y a la terminación del mismo, ya que el propietario puede obtener algunos derechos sobre el edificio construido.
Como en casi todos los acuerdos de este tipo, hay una serie de pros y contras, puesto que el arrendamiento es un beneficio económico con responsabilidades y derechos especificados en dicho documento.
Ventajas de arrendar un terreno
- Conservar la posesión. El propietario siempre conserva la propiedad, lo que le permitirá poder incluirla en el patrimonio, suponiendo una ventaja además de obtener ingresos.
- Posibilidad de reinvertir con la rentabilidad. La renta, el dinero que el arrendatario paga al arrendador por el terreno y su uso, pasa a ser liquidez para el propietario. Por lo que, puede reinvertirlo de la forma que más oportuna considere, sea en mejoras de la propiedad u otras necesidades.
Al establecerse un acuerdo, es posible planear lo que se puede hacer con el monto recibido. Es decir, el capital más los intereses generados. Además, con el transcurso del tiempo, el terreno aumentará su valor.
- Facilidad en los trámites de arrendamiento. Los pasos son muy sencillos, se realizan en una notaría o mediante un abogado que será el que celebre el contrato. Se trata de un documento legal por el que se hace oficial el pacto entre las dos partes, para rentar el solar o parcela, incluyendo cláusulas que describan los cambios y usos que el propietario dará al arrendatario.
Desventajas de alquilar una parcela
- Construcciones deficientes. El arrendatario puede construir, pero la estructura pertenecerá al propietario, razón por la cual en el caso de que la permanencia sea por poco tiempo, la construcción puede ser escasa para no tener que invertir mucho en instalaciones que no le van a pertenecer. En el contrato se debe especificar cómo se puede construir en el terreno.
- Retrasos en el pago. El arrendatario puede retrasarse en el pago provocando a su vez atrasos en los planes financieros del arrendador o propietario. Por lo que, este deberá asegurarse de que el emprendimiento que se va a realizar sea rentable, incluso añadir una cláusula que contemple algún tipo de penalización en caso que ocurra.
- La espera. La ubicación o elección de la zona es muy importante, puesto que el propietario puede ver afectado su objetivo de rentabilidad a corto plazo.
Tipos de arrendamientos o alquiler de tierras
Existen dos tipos de alquiler de terrenos: subordinado y no subordinado. El subordinado supone un gran riesgo, debido a que si el inquilino no paga es posible que el banco pueda, incluso, tomar la propiedad. Sin embargo, este tipo de alquiler, ofrece al propietario poder cobrar más. En cuanto al no subordinado, el solar o parcela y la propiedad se separan, lo que significa que, en caso de impago, la tierra está segura. En estos contratos el propietario está más protegido.
Trámites necesarios
El alquiler de estas propiedades es una actividad lucrativa, las personas que obtengan ingresos por este medio deben estar dadas de alta en Hacienda, bajo el régimen de arrendamiento y expedir los comprobantes fiscales necesarios por dichos ingresos. En el caso del arrendador, debe realizar su declaración de la renta anual.
Contrato de alquiler de terrenos
Las partes involucradas deberán establecer las condiciones para ceder temporalmente la tierra a cambio de un pago monetario. Esto debe realizarse ante un notario o abogado, dejando constancia de la legalidad del contrato, así como del propietario e inquilino.
¿Qué debe incluir el contrato?
- Especificaciones del terreno. Se debe especificar en detalle los metros cuadrados, su antigüedad, si tiene alguna estructura o construcción, la vegetación que hay y el estado en el que se encuentra todo, para determinar el valor del mismo en el futuro, en caso de que se realicen modificaciones. Además, es necesario mencionar en qué forma será entregado a la finalización del acuerdo.
- Duración. El periodo vigente del acuerdo, puede hacerse según lo que pacten ambas partes. Por lo general, suele ser desde un año lo que implica tener que renovarlo. El propietario debe conocer la actividad o el uso que se le dará a la propiedad y así podrán calcular, de forma más óptima, el tiempo o duración del contrato que mejor convenga, evitando tener que renovar.
Además, es importante especificar si se hará algún tipo de construcción, dejando claro que esta pertenecerá siempre al propietario. Es importante también dejar claro los motivos por los que se puede dar por concluido o finalizado de manera adelantada y qué penalizaciones se aplicarán en tal caso.
- Aspectos legales: derechos y obligaciones. Tanto el propietario, como el arrendatario adquieren ciertas responsabilidades que deben detallarse con las cláusulas necesarias.
El propietario o arrendador deberá realizar el mantenimiento del solar o las remodelaciones necesarias. También es el responsable de los ajustes que se acuerden para la seguridad del inquilino. Así mismo, se hará cargo del pago de impuestos que correspondan siempre y cuando no se haya especificado lo contrario.
El arrendatario es el responsable de la propiedad que ha alquilado, por lo que debe tener un uso responsable de la misma, sin dañarla ni afectar a terceros, y sin poner en riesgo el cumplimiento de las cláusulas que se establezcan. Tampoco podrá utilizarlo para actividades ilícitas.
- Monto o capital que se pagará por el alquiler del terreno. Se debe estipular claramente el precio a pagar por la renta, tanto en número como en letra; lo que evitará malentendidos, reclamos y posibles demandas. En esta parte se deberá incluir el día en que se debe hacer el pago y la forma en que se realizará. Podría añadirse la causa por la cual puede aumentar el coste del alquiler del terreno de acuerdo a la inflación, así el propietario se puede proteger de no perder el valor de la renta.
- Cláusulas especiales. En ocasiones, se deben incluir algunas cláusulas con carácter especial, como la cesión de la construcción y el pago de impuestos de la misma por parte del inquilino, una vez concluido el acuerdo entre ambas partes.