El precio del suelo rústico, urbanizable y urbano fluctúa en función del mercado, por lo que ha variado desde 2010 a 2020, ajustándose siempre a la oferta y la demanda. La tendencia nacional de los últimos diez años ha sido que el valor medio del metro cuadrado de los solares urbanos baje y se mantenga en el caso de las fincas rústicas. ¿Qué significa esto para el inversor interesado en adquirir parcelas de terreno?
Situación del mercado español en los últimos diez años
La última década ha estado condicionada por la crisis iniciada en el año 2007, que derivó en la famosa burbuja inmobiliaria. Sus efectos tuvieron consecuencias a nivel mundial. En España, afectó a todo tipo de suelo, siendo los urbanos los más devaluados. Por su parte, el precio del suelo rústico mantuvo la compostura y no varió mucho su valía a lo largo de los diez años, lo que refleja la seguridad de invertir en este tipo de tierra.
Terreno urbanizable, una tendencia a la baja
La tendencia del suelo urbanizable ha sido muy similar a la de las parcelas rurales. En el cuarto trimestre de 2010, su precio medio de metro cuadrado era de 227,7€; mientras que en el 2020 registraba 142,1€ de media. Esto supone una diferencia de 85,6€ y una variación anual de -9,7%.
El número de transacciones también se redujo en la última década, las cuales tocaron fondo en 2014. Tras este curso, se produjo una recuperación hasta el año 2020, que registró un nuevo descenso. A finales de este mismo año se generó un nuevo aumentó, coincidiendo con el valor medio más reducido a nivel nacional de los últimos 10 años.
Variaciones del precio por comunidades autónomas
- Andalucía. Su variación interanual ha sido de -7,2% en los últimos 10 años. Los costes de los terrenos cayeron de 228,3€ a 129,1€ en el cuarto trimestre de 2013. A partir de esa fecha, el crecimiento se estancó hasta 2016, cuando las cifras remontaron hasta volver a sufrir una nueva caída en 2019.
- Aragón. Sus tierras alcanzaron su máxima valía en 2012 con 215,9€ y se desplomaron hasta situarse en 76,6 un año después. A raíz de ahí, están experimentando una leve tendencia al alza, lo que ha provocado que el 2020 se cerrase con una cifra de 97,5€.
- Asturias. Sus números tocaron techo en el segundo trimestre de 2010 con 298,8€, pero sufrieron un gran descenso hasta situarse en 63,8€ en 2014. El progreso hasta la actualidad se ha caracterizado por un estancamiento, con costes medios que oscilan entre los 144,7€ y los 75€.
- Islas Baleares. La burbuja inmobiliaria no causó muchos efectos en los precios medios, ya que en 2012 se registró el más reducido con 170,6€. Desde entonces se ha desarrollado un crecimiento sostenido con una variación anual de 3,7%.
- Islas Canarias. En los últimos 4 años se ha producido un crecimiento notable, lo que se ha traducido en una variación anual de 12,6%.
- Cantabria. Su valor de suelo se redujo entre 2010 y 2020, provocando una variación anual de -5,6%. Alcanzó sus cotas mínimas en 2013, con 65,7€.
- Castilla y León. Experimentó la mayor variación anual de España en la última década, con un -22,9%. Sin embargo, tras alcanzar sus mínimos a principios de este período, ha mantenido un ligero crecimiento hasta el curso pasado, cuando sufrió un nuevo desplome.
- Castilla-La Mancha. Mantiene una estabilidad, que provoca que sus valores medios por metro cuadrado se sitúen entre 80€ y 90€.
- Cataluña. Tras grandes irregularidades en sus cuantías a principios de década, presenta una estabilidad con una ligera tendencia a la baja en los últimos años.
- Comunidad Valenciana. A partir del segundo trimestre de 2011 sufrió un continuado descenso que se detuvo en 2016, año que sirvió como punto de inflexión para mantener un leve crecimiento hasta la actualidad.
- Extremadura. Tras presentar un período de inestabilidad a principios de década, mantiene unas cifras similares desde 2014, las cuales oscilan entre los 120€ y los 100€ de media por metro cuadrado.
- Galicia. El crecimiento que comenzó en 2016 se ha visto estancado en los últimos años, por lo que registra unos valores muy similares en los últimos cursos.
- Madrid. Sus tierras experimentan un descenso leve y constante en su valía desde 2010, situándose en 230,6€ de media por metro cuadrado en 2020.
- Murcia. Comenzó con una cuantía media por metro cuadrado de 289,1€ y actualmente es de 117,1€ a finales de 2020, tras alcanzar el mínimo este mismo año, con 74,9€.
- Navarra. Se mantuvo una tendencia a la baja hasta 2016, año en que el precio por metro cuadrado alcanzó los 94,8. Desde entonces se mantiene un ligero crecimiento con alzas y bajas que pueden resultar significativas.
- País Vasco. Presenta la singularidad de que el pico de precios de la década se obtuvo a finales de 2012 tras una fuerte subida. El mínimo llegó a finales de 2016 y a partir de entonces se está dando una tendencia al alza.
- La Rioja. Su característica más destacada es la volatilidad de sus costes medios. En 2019 se registró un gran desplome, que ha derivado en una situación de inestabilidad que continúa en la actualidad.
Comportamiento de las fincas no urbanizables tras el estallido de la burbuja inmobiliaria de 2007
La evolución del precio del suelo rústico ha sido muy diferente a la superficie urbana. Pues, ha soportado mejor la burbuja inmobiliaria. A nivel nacional, el precio medio por hectárea comenzó la década a 10.163€ y terminó a 10.178€. Las comunidades autónomas que han mantenido una mayor estabilidad han sido: Aragón, Asturias, Canarias, Castilla y León y Castilla-La Mancha.
El precio del suelo rústico ha mantenido su valor pese a la crisis
Ante los datos, cabe destacar que el campo resistió mejor la caída generalizada después de los años 2007 y 2008, incluso se ha experimentado un crecimiento sostenido en algunas comunidades autónomas. En el caso del terreno urbano, aún no se han recuperado los números previos a la crisis antes mencionada, salvo en excepciones como las Islas Baleares. Pese al desplome, el suelo urbano sigue resultando atractivo, aunque habrá que seleccionar con cuidado la ciudad en la que adquirir una parcela, solar y/o finca.