Terreno cerca del mar en España ¿Por qué es una buena inversión?

Terreno cerca del mar en España ¿Por qué es una buena inversión?

Invertir en un terreno cerca del mar es una buena idea ya que España es una gran potencia turística. El clima y los miles de kilómetros de playa son sus principales atractivos, para atraer a cientos de viajeros de todo el mundo. Gracias a la tipología climática, se mantiene una elevada densidad de población durante casi todo el año en las Islas Baleares, las Islas Canarias y en las provincias bañadas por el mar Mediterráneo. Por ello, se registra una alta demanda de propiedades en la zona del litoral. En general, predomina la compra de viviendas residenciales de uso vacacional. Sin embargo, adquirir una parcela de tierra se ha convertido en una oportunidad más que interesante, ya sea por beneficios médicos o económicos.

La extensa costa española atrae, cada vez, a más inversores nacionales e internacionales, que tienen el objetivo de obtener buenos rendimientos, ante el escenario económico actual de intereses bajos. Cabe destacar que, los terrenos registran réditos diferentes, en función de dónde estén situados. De entre todas las provincias, destacan, por su rentabilidad, Lugo, Huelva, Las Palmas y Murcia, según un estudio de urbanData Analytics.

Ventajas de adquirir un terreno cerca de la playa

Un valor único

Una propiedad situada cerca de la costa se convierte en un activo excepcional, por diferentes motivos relacionados con la con la salud, la economía o, incluso, el ocio. Y es que, no hay nada comparado con disfrutar del mar y sus vistas.

Alta rentabilidad

Comprar una parcela en el litoral puede ser muy rentable, ya que se revaloriza al poco tiempo. La urbanización del entorno y su ubicación son los principales motivos por los que su valor aumenta. De hecho, varios estudios aseguran que, si el terreno está situado en una buena zona, la tasa de inversión puede crecer entre un 12% y un 20%.

Seguridad

Su precio no fluctúa en gran medida, como sí ocurre con las viviendas. Además, su mercado es el menos volátil y el más seguro, ya que ofrece un mayor control por ser un bien tangible.

Fincas rústicas

Mayor seguridad y rentabilidad a largo plazo

Es un hecho que el beneficio de invertir en tierra aumenta pasados cinco años. Puede parecer un largo período de espera, pero el rendimiento es más interesante tras esta fase de tiempo. Esto se debe, en gran parte, a que los gastos de mantenimiento son más reducidos respecto a los de una casa.

Bajo coste

Por norma general, es más barato adquirir un solar o una finca que una vivienda. En muchas ocasiones, solo hace falta un capital mínimo. Por lo que, no es necesario recurrir a las entidades financieras para la concesión de un préstamo. Además, en los últimos años los bancos están mostrando una tendencia a la baja en sus cuotas.

La opción del alquiler, una alternativa más para obtener beneficios

El arrendamiento es otra vía que garantiza el retorno del dinero invertido en la propiedad. Además, es muy común en la zona de costa, sobre todo en la época vacacional, cuando aumenta la demanda.

Tranquilidad y confort para disfrutar de la jubilación o del período vacacional

Las playas españolas son el lugar elegido por muchos turistas y muchas personas jubiladas. El ahorro respecto a las grandes ciudades y al precio de las viviendas de la costa, es el principal motivo por el que muchas personas deciden adquirir un terreno cerca del mar. El clima, el valor paisajístico y la gastronomía también fomentan esta elección.

Son sinónimo de naturaleza, tranquilidad, confort y calidad de vida. Por ello, es la solución perfecta para quienes que buscan huir de las grandes poblaciones, con el objetivo de obtener un mayor bienestar.

Invertir en un terreno cerca del mar

Pocos desembolsos adicionales

En la mayoría de los casos, solo es necesario realizar un pago inicial, donde los gastos adicionales son prácticamente nulos. El impuesto predial también es relativamente bajo. Esto es un factor muy positivo, ya que demanda poco tiempo y poca cantidad de dinero a largo plazo.

La tierra, un producto que tiene fin

Ser propietario de un terreno significa poseer un producto limitado. Y es que, la demanda crece con el paso de los años, lo que provoca que los precios sean cada vez más elevados. Por ello, se convierte en un bien único, que con el tiempo se revalorizará por la escasa disponibilidad.

Mínima preocupación por el desgaste

Un solar o una finca tiene menor desgaste que una casa. Por lo tanto, la preocupación por las labores de mantenimiento son mínimas, las cuales se realizan en menos tiempo y con un menor coste.

Invertir en terreno cerca del mar
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