Terrenos urbanos vs. terrenos rústicos: ¿Cómo elegir la mejor opción?

Terrenos urbanos vs. terrenos rústicos: ¿Cómo elegir la mejor opción?

El terreno urbano destaca por su cercanía a las principales zonas urbanísticas, pero, por el contrario, experimenta altos niveles de contaminación lumínica y acústica. Algo, que no le ocurre a la finca rústica en plena naturaleza. Ventajas y desventajas que dependerán de la finalidad, el uso y los objetivos que cada propietario tenga en cada finca.

Para comprar o invertir en uno u otro terreno, se torna imprescindible conocer todos los aspectos externos, características y cualidades del suelo, así como la situación profesional, personal y económica. Todo ello, nos ayudará a decidir y determinar cual es el que mejor se adapta a nuestras necesidades.

¿Cómo es un terreno urbano?

Una finca o parcela urbana es aquella que se encuentra dentro de un pueblo o ciudad en un suelo urbano. Esto la convierte en una propiedad desarrollada o con las cualidades idóneas de drenaje, servicios públicos, alcantarillado, agua y electricidad para construir. Desde un residencial, naves industriales, comercios o uso recreativo.

A pesar de tener un tamaño más reducido que los rústicos, debido a los límites de la provincia o el municipio, actualmente, los terrenos urbanos son los mas populares. Tanto su oferta como demanda predomina en el mercado inmobiliario, al igual que ocurre en terrenos.es. Donde los terrenos urbanos casi triplica a los de suelo rústico. Tanto de particulares, agencias inmobiliarias o bancos.

Ventajas y desventajas de un terreno urbano

Cerca de las principales vías de acceso a la ciudad y, por ende, un coste más alto. Los terrenos y fincas de suelo urbano traen consigo un conjunto de beneficios e inconvenientes según la finalidad o uso que se vaya a determinar para el suelo.

Ventajas de un terreno urbano

  1. Acceso a servicios mínimos. La mayor parte de las propiedades urbanas tienen de origen alcantarillado, agua y electricidad. Esto reduce considerablemente los costes iniciales y, sobre todo, los de construcción.
  2. Cercanía, tanto a servicios públicos como privados. Desde escuelas, hospitales, transporte público o zonas de ocio. Se trata de terrenos ubicados a las afueras o a escasos kilómetros de la localidad más cercana. Esto lo convierte en terrenos con muchas comodidades y con posibilidad de convertirse en primera vivienda.
  3. Inversión asegurada. El precio de este tipo de inmuebles es muy superior a la media, ya que son idóneos tanto para vivir, como para emprender un negocio cerca de la ciudad.
  4. Mayor seguridad. Las áreas urbanas suelen tener una mayor presencia policial, así como transito de coches, personas… que las hace mas habitables y seguras.

5. Accesibilidad, tanto por carretera como en transporte público. Las zonas donde se localizan los terrenos urbanos son de fácil acceso y se encuentran cerca de vías de comunicación.

Desventajas de un terreno urbano

  1. Coste. Si se trata de una inversión comprar un terreno urbano es muy ventajoso, pero si es para uso propio el coste inicial es muy superior a otros.
  2. Restricciones de zonificación. Para construir o edificar, los terrenos urbanos están más limitados en cuanto al espacio y, sobre todo, a las legislaciones urbanísticas del municipio.
  3. Menos privacidad. Debido a la densidad de la población en las áreas urbanas, es posible que tengas menos privacidad en un terreno urbano que en un terreno rústico.
  4. Contaminación. Su cercanía con las áreas industriales hace que los terrenos urbanos tengan un mayor nivel de ruido y contaminación.
  5. Impuestos. Los impuestos sobre la propiedad suelen ser más altos en las áreas urbanas en comparación con las áreas rurales.
Tales como sanidad, escuelas o centros de trabajo. Actualmente, hay una oferta de más de 7.500 fincas y solares de suelo urbano muy cerca de las principales ciudades y servicios públicos.

¿Cómo es un terreno rústico?

En plena naturaleza, sin desarrollar, alejados de los planes urbanísticos y de gran extensión. Las fincas y propiedades rústicas tienen cualidades contrarias a las urbanas. Destacan por encontrarse fuera de los límites de la ciudad y por ser perfectas para la agricultura, ganadería o un huerto urbano, por ejemplo. En menor medida son utilizadas como inmuebles residenciales y para la construcción de viviendas, pero con los permisos pertinentes es posible destinarlas a un hotel rural o una casa de campo.

La oferta actual de terrenos rústicos va desde lotes de subasta, con calificación agrícola, forestal o ganadera, cerca de un pantano o río, así como con acceso en camino sin asfaltar y con cultivos de forraje o alimentarios ya establecidos.

Ventajas y desventajas de un terreno rústico

Puede que, sin lugar a dudas, la lejanía o el difícil acceso a una finca rústica sea su principal desventaja. Pero, en cambio, sus precios son muchísimo más bajos y asequibles que un terreno urbano. Todos estos factores influirán en la toma de decisiones. En general, los principales beneficios e inconvenientes de este tipo de terrenos son;

Ventajas de un terreno rústico

  1. Mayor privacidad. Los terrenos rústicos suelen ofrecer más espacio y privacidad que los terrenos urbanos. Esto es muy atractivo para las personas que buscan un estilo de vida más tranquilo y en contacto con la naturaleza.
  2. Coste menor. Es posible adquirir una finca rural de mayor o el mismo tamaño que una urbana por casi el 20-30% menos.
  3. Flexibilidad de uso. Los terrenos rústicos pueden ofrecer más flexibilidad de uso. Desde la agricultura, la ganadería, la construcción de una casa o una zona de ocio.
  4. Conexión con la naturaleza. Los terrenos rústicos te permiten vivir en un entorno más natural y haciendo uso de materias primas de la zona. O autoabastecimiento.

Desventajas de un terreno rústico

  1. Escaso acceso a servicios. Los terrenos rústicos pueden no tener acceso a servicios públicos como agua, electricidad y alcantarillado. Esto puede requerir soluciones alternativas, como pozos de agua y sistemas sépticos, que pueden tener un coste alto.
  2. Costes de desarrollo. Los terrenos rústicos pueden requerir más trabajo y inversión para desarrollar. Desde la construcción de infraestructuras, la preparación del terreno para la agricultura o la construcción de viviendas.
  3. Transporte. Los propietarios de un terreno rústico necesitaran obligatoriamente de un vehículo privado para ir a la ciudad, a comprar, a la escuela o al trabajo. Ya que en estas zonas el transporte público es escaso o inexistente.

Se trata de terrenos alejados de las ciudades y pueblos. El suelo rústico se caracteriza por ser terrenos con cualidades específicas para la agricultura, ganadera o forestal.

10 consejos para elegir el terreno que se adapte a tus necesidades

El primer paso en la búsqueda y compra de un terreno, ya sea urbano o no urbanizable, es definir las necesidades y objetivos. ¿Se convertirá en la primera residencia?, ¿es sólo para los fines de semana? ¿para plantar un huerto o emprender un negocio? Una vez que el propósito y la finalidad estén atribuidas, se aconseja tener en cuenta los siguientes factores:

  1. Establecer un presupuesto. Determina cuánto puedes gastar en un terreno, incluyendo los costes iniciales, de un prestamos, si lo hubiese, de reformas…
  2. Ubicación. La localización es uno de los factores más importantes a considerar al elegir un terreno. Desde la proximidad a los servicios, la facilidad de acceso, la entrada a la vivienda…
  3. Verificar la zonificación. Conocer cuales serán los planes urbanísticos que se llevarán a cabo a largo o a corto plazo en la zona y que puedan afectar de forma directa al terreno.
  4. Comprobar los servicios públicos. Desde acceso a internet, agua, electricidad o cobertura móvil.
  5. Realizar una inspección del terreno. Ver su inclinación, tipo de suelo, drenaje…
  6. Contratar a un profesional, para que haga desde una inspección o estudio del suelo hasta que gestione la documentación y tramitación de la compra del terreno.
  7. Investigar el mercado para conocer si el precio del terreno va acorde con la ubicación y las características del mismo.
  8. Tamaño de la finca. El tamaño y la forma del terreno pueden afectar a lo que puedes construir en él y a cómo puedes usarlo.
  9. Clima de la zona. El clima y las características físicas del terreno pueden afectar a su utilidad. Por ejemplo, un terreno en una zona propensa a las inundaciones o en una zona con un terreno muy rocoso puede ser difícil de desarrollar.
  10. Potencial de reventa, si se trata de una inversión o transacción comercial.
terrenos.es facebook terrenos.es facebook