Propietarios, agricultores y empresarios. Todos ellos buscan de forma continuada como aprovechar al máximo la materia prima en los terrenos, cómo aumentar la sostenibilidad y reducir, al máximo, el impacto medioambiental de sus actividades. Al igual que ocurre con la biomasa, la energía eólica o la fotovoltaica, la geotérmica utiliza recursos naturales para generarse.
Se trata de una alternativa muy peculiar y que necesita características específicas para operar en un terreno como alternativa a fuentes no renovables, químicas o que tardan en descomponerse en la tierra miles de años.
¿Qué es la energía geotérmica?
La energía geotérmica es una forma de energía renovable que se obtiene a partir del calor almacenado en el interior de la Tierra. Este calor se origina, en gran parte, por el decaimiento de los isótopos radiactivos presentes en el interior del planeta desde su formación. La energía geotérmica se utiliza principalmente de dos formas:
1. Generación de electricidad. En las plantas de energía geotérmica, se perfora el suelo hasta llegar a un depósito de agua caliente o vapor. Este vapor se utiliza para mover una turbina que genera electricidad.
2. Calefacción y refrigeración directa. En los sistemas de calefacción y refrigeración geotérmica, se aprovecha la temperatura constante del subsuelo para calentar o enfriar edificios, parcelas, casas rurales… Se hace circular un fluido a través de un sistema de tuberías enterradas en el suelo (llamado intercambiador de calor geotérmico) que absorbe el calor del suelo en invierno para calentar el edificio, y disipa el calor del edificio en el suelo en verano para enfriarlo.
La energía geotérmica es una fuente de energía limpia y sostenible, ya que no emite gases de efecto invernadero, ni depende de las condiciones climáticas o de la hora del día. Algo que si ocurre con la energía solar.
¿Qué terrenos son adecuados para la energía geotérmica?
La energía geotérmica puede ser aprovechada en una amplia variedad de ubicaciones, pero hay ciertos tipos de terrenos que son particularmente adecuados para su uso. Su aprovechamiento está limitado a las zonas donde existen recursos geotérmicos accesibles, tales como:
1. Zonas volcánicas. Las áreas con actividad volcánica son ideales para la energía geotérmica debido a la gran cantidad de calor que se genera debajo de la superficie de la Tierra. Estas zonas suelen tener depósitos de agua caliente o vapor que se utilizan para generar electricidad.
2. Zonas de aguas termales. Pueden ser utilizadas para calefacción y refrigeración directa, así como para la generación de electricidad.
3. Zonas con rocas calientes secas. En algunas áreas, las rocas debajo de la superficie de la Tierra son muy calientes, pero no hay agua o vapor presente. En estos casos, se puede inyectar agua en las rocas para crear vapor, que luego se puede utilizar para generar electricidad.
4. Zonas con gradientes de temperatura altos. En general, cualquier área donde la temperatura aumenta rápidamente con la profundidad (un alto gradiente de temperatura) puede ser adecuada para la energía geotérmica.
Además de estas áreas, gracias a las ultimas tecnologías, es posible aprovechar la energía en otro tipo de ubicaciones. Tales como la temperatura del subsuelo a pocos metros de profundidad que se suele dar en países el sur o de zonas montañosas.
Características y cualidades de los terrenos para la energía geotérmica
Al tratarse de una energía que necesita constantemente tener acceso a fuentes de calor, los terrenos más adecuados deberán, no sólo tener una alta temperatura, sino, además, permitir el acceso a ella. Las principales características que un terreno necesita para destinarse a la energía geotérmica son:
- Profundidad del recurso geotérmico. En general, cuanto más cerca esté el recurso geotérmico de la superficie, más fácil y económico será su aprovechamiento. Sin embargo, actualmente, es posible acceder a recursos geotérmicos a varios kilómetros de profundidad.
- Permeabilidad del suelo. Las parcelas con suelos permeables son más adecuadas para la energía geotérmica, ya que permiten la circulación de agua y vapor a través de ellos. Esto es especialmente importante en los sistemas geotérmicos que utilizan agua o vapor para generar electricidad.
- Estabilidad geológica. Los terrenos con una alta estabilidad geológica son más seguros para la explotación de energía geotérmica, ya que reducen el riesgo de terremotos inducidos por la inyección o extracción de fluidos.
- Accesibilidad. Para facilitar la construcción y el mantenimiento de las instalaciones geotérmicas.
- Regulaciones ambientales y de uso del suelo. Para este tipo de actividad, también, se hace imprescindible verificar el tipo de terreno, así como la normativa urbanística aplicable.