La biomasa es una fuente de energía renovable que se obtiene a partir de materia orgánica de origen vegetal o animal, incluyendo residuos de la agricultura, la silvicultura y las actividades industriales. Puede ser utilizada como combustible o convertirse en energía como biogás o bioetanol.
Se trata de una práctica que se está haciendo muy popular en los terrenos españoles. El principal objetivo es que las fincas creen residuos cero y aprovechar al máximo todo lo que se desecha de la tierra o de la producción agrícola. A través de esto se obtiene energía con la materia orgánica, conocida como biomasa, y que proviene desde alimentos, excrementos de animales o trozos de madera.
La biomasa es sostenible, renovable y muy versátil. Ya que permite utilizar esa energía, tanto para calor, electricidad, combustible, y, además, reduciendo los gases de efecto invernadero y la dependencia de otras fuentes no sostenibles ni naturales.
¿Qué aporta la biomasa a los terrenos agrícolas?
La biomasa es una energía que debe ser controlada, limitada y gestionada de manera uniforme para maximizar los beneficios, reducir el impacto en la naturaleza y crear un movimiento sostenible y consciente en los terrenos.
La biomasa, poco a poco, ha ido ganando adeptos por sus numerosas aportaciones al suelo, su calidad, cualidades y al terreno. Tales como:
- Producción de energía. Los residuos agrícolas, como los restos de cosechas, pueden ser utilizados para producir biomasa, que a su vez puede ser convertida en energía. Esto puede proporcionar una fuente de energía renovable y sostenible para la granja, por ejemplo, o explotación bovina.
- Mejora del suelo. Algunos tipos de biomasa, como el compost, se utilizan para mejorar la calidad del suelo. Así como su estructura, aumentar su capacidad para retener agua y nutrientes, y promover la actividad de los microorganismos beneficiosos.
- Ingresos extra. La producción de biomasa puede proporcionar una fuente adicional de ingresos para los agricultores, ya que la biomasa puede ser vendida como combustible o utilizada para generar energía que puede ser, a su vez, pues a disposición de la red eléctrica.
- Almacenamiento de energía. A diferencia de otras formas de energía renovable, como la solar o la eólica, la energía de biomasa puede ser almacenada y utilizada cuando se necesita, lo que la hace una fuente de energía más fiable.
- Reducción de residuos. La energía de biomasa puede ser producida a partir de residuos orgánicos que de otra manera serían desechados, lo que puede ayudar a reducir la cantidad de residuos que van a los vertederos.
Beneficios de usar biomasa en un terreno agrícola
Tanto económica, ambiental y de producción. La energía de biomasa aporta un conjunto de beneficios a los suelos y terrenos agrícolas que le permiten aumentar la producción, reducir costes y ser mas consciente con el medio ambiente.
Entre las principales ventajas de la biomasa, destacan:
- Reducción de la dependencia de los combustibles fósiles y otros productos de origen industrial y/o químico.
- Cero desechos. La biomasa puede ser producida a partir de residuos agrícolas, como los restos de cosechas, lo que, a priori, las perdidas producidas por lluvias o plagas tendrán una segunda vida.
- Cualidades regenerativas. El suelo mejora su estructura, su capacidad de retener agua, aumenta sus nutrientes y la producción y calidad de las frutas u hortalizas.
- Desarrollo rural. La producción de energía de biomasa puede proporcionar empleo y promover el desarrollo económico en las zonas rurales, ya que la biomasa suele ser producida y utilizada en el mismo lugar.
Desventajas de usar biomasa en un terreno agrícola
El uso de la biomasa en una finca o parcela agrícola puede traer consigo numerosos beneficios, pero, también, algunos aspectos negativos. En la medida de lo posible, se aconseja que, si va a usarse este tipo de energía renovable, se tomen medidas para minimizar su impacto en el medio ambiente. En general, es necesario considerar en el uso de la biomasa:
- Competencia por el uso de la tierra. Al tratarse de una energía que necesita de forma constante residuos y materia prima para generarse, puede suponer un peligro para zonas en peligro de desforestación o con escasos y limitados recursos.
- Impacto ambiental. La producción de biomasa puede tener un impacto ambiental significativo. Por ejemplo, la quema de biomasa puede contribuir a la contaminación del aire si no se realiza de manera controlada. Además, la producción de biomasa puede requerir el uso de fertilizantes y pesticidas que pueden ser perjudiciales, tanto para el terreno como para los cultivos.
- Costes de inversión. La instalación de sistemas de energía de biomasa requiere una inversión inicial significativa. Aunque estos gastos pueden ser recuperados a corto y medio plazo debido a la venta de la energía, el coste de inicio es muy superior a otras fuentes renovables.
- Manejo de residuos. Aunque la biomasa ayuda a reducir la cantidad de residuos agrícolas, por otro lado, genera sus propios desechos como cenizas o polvo.
- Eficiencia energética. Aunque se considera una gran fuente de energía, la eólica y solar generan mayores índices de productividad.
- Variabilidad de la producción. La producción de biomasa no es lineal durante el año, depende de factores como las condiciones climáticas y la disponibilidad de materia prima.