Cultivos transgénicos: Qué son, legislación vigente, ventajas e inconvenientes

Cultivos transgénicos: Qué son, legislación vigente, ventajas e inconvenientes

¿Qué son los cultivos transgénicos?

Son muchas las polémicas, opiniones, así como movimientos a favor o en contra de los cultivos transgénicos que copan titulares. Pero, ¿la población sabe realmente que es un cultivo y/o producto transgénico?

Según la RAE, es: "Dicho de un organismo vivo, que ha sido modificado mediante la adición de genes exógenos para lograr nuevas propiedades".

Por tanto, los productos transgénicos provienen de semillas que han sido modificadas a través de ingeniería genética que, de forma artificial, tienen más resistencia a las enfermedades comunes de los cultivos y las plagas. Lo que se traduce en producciones más grandes, constantes y productivas que las tradicionales.

Toda la actividad transgénica con organismos modificados genéticamente (OMG) está regulada en España por la Ley/2003 del 25 de abril. Su objetivo, junto a otros reglamentos europeos a los que se adhiere y legisla, es la protección humana y el medio ambiente frente a los posibles efectivos derivados de su uso.

¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes de los cultivos transgénicos?

Las plantaciones ecológicas le están ganando la batalla a este proceso artificial de cultivos transgénicos que copa algunos terrenos de cultivo en España. Por cuarto año consecutivo este tipo de modificaciones siguen a la baja, de hecho, tan sólo quedan 100.000 hectáreas cultivadas en Europa. Según datos facilitados por GreenPeace, en 2020 se ha descendido a niveles de 2011 y ya son 17 países los que han prohibido los transgénicos en la Unión Europea. Tan sólo se utilizan en España que copa un 96% de todo lo labrado, y Portugal con el 4% restante. Este tipo de alimentos y de cultivo tiene los siguientes beneficios:

  • Alimento con más nutrientes.
  • Sabor modificado/mejorado.
  • Aumentar la adaptación de la planta al medio.
  • Aumentar la producción y ahorrar en costes.
  • Aceleración gradual del crecimiento de las plantas y los animales.
  • Posible utilización de los alimentos como medicinas para prevención y/o tratamiento de enfermedades.

Frente a lo citado anteriormente, son muchas las organizaciones sin ánimo de lucro, expertos y países que se oponen a su comercialización por el gran impacto medioambiental y a la salud que puede llegar a causar, como:

  • Aumentar la presencia de tóxicos en el aire.
  • Perdida de la biodiversidad.
  • Contaminación de la tierra.
  • Resistencia de los insectos.
  • Posible aumento de intoxicaciones e intolerancias.
  • Daños irreversibles a la fauna y flora.
  • Cambios genéticos no controlados.
  • Posible transmisión de genes modificados o ADN a otras plantas y/ animales.
  • Alimentos con nutrientes y sabor artificial.

Además, los cultivos transgénicos echarían por tierra algunas denominaciones de origen tan arraigadas en algunas comunidades autónomas y que son el motor económico y modo de vida de la zona. Ya que, de modificarse genéticamente sus nutrientes, sabor y adaptación al suelo, se podría cultivar una uva tan característica de La Rioja en un solar rústico, por ejemplo, en Barcelona, y viceversa.

Frente a este fenómeno lucha la agricultura ecológica en España, sobre todo Andalucía que hoy en día el 45% de su suelo pertenece a prácticas respetuosas con el medio ambiente. Seguida de Castilla- La Mancha (17%) y Cataluña (10.5%). De hecho, se erige como la única respuesta tanto a corto como a medio plazo y la solución definitiva al futuro tanto de los cultivos como de la alimentación. A este hecho se suman las nuevas exigencias de la Unión Europea, que prevén que para 2030 el 25% de la superficie cultivada de todos los países comunitarios sea ecológica.

El maíz es el único cultivo transgénico permitido en la Unión Europea. La legislación frente a los cultivos transgénicos es muy restrictiva

¿Cuáles son los alimentos transgénicos?

A estos alimentos se les modifica el ADN en su primera etapa para añadir, alterar o favorecer ciertas características o potenciar sabores u otros durante su crecimiento. La Unión Europea sólo autoriza un cultivo transgénico: el maíz insecticida de Monsanto.

A pesar de que, sólo España y Portugal siguen llevando a la práctica los cultivos transgénicos, en la península hay algunas comunidades autónomas que se han convertido – y mantenido- libres de cultivo de maíz transgénico: País Vasco, Asturias, Cantabria, Islas Canarias y, contra todo pronóstico, Castilla y León (la comunidad autónoma que más maíz produce de España). Frente a ellas son Aragón, Cataluña y Extremadura las regiones que más cultivan este tipo de cereal.

Al otro lado del océano, en EE. UU, el 85% de este producto es transgénico. El principal motivo para los productores americanos es la disminución de costes de producción y su alta resistencia a los herbicidas. Algunos agricultores los utilizan para eliminar las malas hierbas de las parcelas, terrenos y solares, que pueden deteriorar la producción.

Frente a las ínfimas cifras europeas gracias a su legislación restrictiva y favorecedora de los métodos tradicionales, el 95% de los alimentos transgénicos producidos en todo el mundo provienen de Canadá, China, Argentina, Brasil y EE. UU.

Además, en los países americanos no es obligatorio advertir mediante el etiquetado la procedencia del producto, es decir, si es transgénico o no. En cambio, Europa obliga a todas las empresas y, sobre todo, grandes multinacionales a indicar en la etiqueta si el alimento tiene algún componente modificado de origen.

Cultivos transgénicos ventajas e inconvenientes , pros y contras La mayor parte de los terrenos cultivados en Andalucía son de agricultura ecológica frente a la transgénica

Actualidad de los cultivos transgénicos

A pesar de que originalmente las prácticas de los cultivos transgénicos parecían destinadas a solucionar los problemas de abastecimiento y, sobre todo, de hambre mundial, parece que no ha sido tanto una solución sino un sistema que puede conllevar peligros para la salud humana y contaminación medioambiental

Pero, polémicas, organizaciones en contra o productores a favor aparte, fuera de todo el bullicio, cabe señalar la eficaz legislación que los avala. La última polémica con una retirada drástica de más de 2.000 bolsas de semillas data de este mismo año. Todo comenzó cuando se descubrió en Aragón unos lotes de maíz con trazas no autorizadas que fueron introducidas en España a través del país galo. A su vez, fue distribuida en bolsas por un operador nacional a Cataluña, Aragón, Andalucía y Extremadura. En Aragón, por ejemplo, la comunidad que más lotes distribuyó entre sus productores se traduce en una siembra de más de 800 hectáreas. Los pasos a seguir tras la detección es la inmovilización y destrucción del producto, así como vigilar y controlar los cultivos por una posible propagación de las trazas y/o infecciones de otros cultivos colaterales.

La palabra transgénica ya no asusta ni desata tanta controversia como hace unos años. La reducción de sus cultivos, la focalización en otras prácticas más generosas, tanto con el medio ambiente como con salud, y que el maíz proveniente de esta agricultura se usa en su mayoría para el consumo animal, parece que no supone un peligro para la ciudadanía. Las leyes tanto estatales como europeas se han focalizado en aumentar otras fuentes, así como legislar para dar plena seguridad a los mercados tanto económicos como mercantiles.

De hecho, tal y como indica la Agencia Española de Seguridad alimentaria, “Todos los alimentos cuya comercialización se inicia en la Unión Europea son sometidos a evaluaciones que garanticen que su consumo es seguro. También los alimentos modificados genéticamente deben estar sujetos a una evaluación de seguridad alimentaria antes de ser comercializados. Los OGM (Organismos Genéticamente modificados) se someten a una evaluación caso a caso antes de autorizar su comercialización en Europa”.

terrenos.es facebook terrenos.es facebook