Tanto el arquitecto como el aparejador son una parte imprescindible y fundamental de cualquier construcción que se precie. A veces puede que los presupuestos o los períodos de tiempo, tanto de espera como de edificación, parezcan elevados, pero las funciones son mucho más amplias de lo que pueden verse a simple vista. Veamos qué funciones diferencian a un arquitecto y aparejador.
¿Qué es un arquitecto y cuál es su función?
El oficio emana de una de las profesiones históricas: la arquitectura. Esta práctica combina conceptos matemáticos y creatividad para crear, planificar y diseñar todo tipo de espacios: residencias, centros comerciales, museos, basílicas o plazas de toros. Además, puede ser muy recomendable contar con sus prestaciones a la hora de comprar un terreno. Los servicios que ofrecen son muy amplios:
- Tasar parcelas y edificios.
- Recopilación de información catastral y/o específica necesaria.
- Diseño de interiores y exteriores.
- Derribo de edificaciones.
- Proyectos de diferente índole: agropecuarios, industriales, de almacenaje, transporte, sanitario, deportivo, recreativo…
- Gestión de licitaciones y promociones públicas y privadas.
- Estudios de viabilidad.
- Auditorias pre-obra.
Además de las citadas, el arquitecto se caracteriza principalmente por ser el responsable de principio a fin de una construcción, ya sea de arquitectura en clave sostenible, industrial, para edificar 200 viviendas o construir el hogar de un particular en un terreno. Desde el boceto y diseño inicial hasta la entrega de llaves, interviene en cada uno de los procesos y se encarga de ajustar el presupuesto, en función de las peticiones del propietario, coordinar a todos los profesionales (pintor, albañil, carpintero, suministros…), así como la burocracia pertinente.
¿Cuáles son los honorarios de un arquitecto?
Teniendo en cuenta que es el máximo responsable de la construcción, sus retribuciones dependen en gran medida de la misma. Es decir, todo depende del proyecto. Con normalidad, el porcentaje oscila entre el 8-12% de la totalidad, pero al ser un mercado liberalizado, algunos de ellos pueden pedir, por las mismas funciones, entre 5.000€ y 6.000€, mientras que otros lo elevan hasta los 10.000€.
Cabe señalar que, aquí también se incluye un seguro de responsabilidad civil, que está obligado a contratar al ser el encargado de todos los daños, tanto materiales como personales y que puedan derivarse de su mala praxis.
Según el Colegio de Arquitectos de España, deberían de distribuirse las remuneraciones según los siguientes servicios:
- Anteproyecto. Supone entre el 8-10% de los honorarios finales. Con este pago se formaliza el contrato y acepta la obra.
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Proyecto básico. Puede encargarse para comprar un terreno y conocer la normativa urbanística, una memoria o el presupuesto general al que ascenderían todos los cambios y diseños requeridos. Esta solicitud supondría el 30% del total.
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Proyecto de ejecución. Supondría un paso más hacia la concesión final. Se contemplan los planos de la estructura y las instalaciones. Con sus mediciones, presupuestos detallados de los materiales, obreros, etc. A veces este paso, que supone otra cuantía del 30%, pueden estar sujeta a la petición y aceptación de la licencia de obras.
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Dirección de obra. Este tipo de coordinación supone el cobro final del proceso que puede, si la obra tiene un período largo de tiempo de más de 6 meses, hacerse en varios plazos. Hay que considerar que si, por motivos ajenos, los trámites, construcción, etc., se dilatasen, se podrían pedir intereses de demora.
¿Qué es un aparejador?
Es el arquitecto técnico de la construcción y realiza las siguientes tareas:
- Dirección y control de la obra.
- Verificación y control cualitativa y cuantitativamente los materiales y calidad de lo edificado, según lo prescrito desde el proyecto aprobado.
- Vigilar la correcta ejecución y disposición de las modificaciones en las instalaciones.
- Resolver todas eventualidades que puedan suceder.
Además, pueden dividirse en dos fases muy diferenciadas:
Oficina
Antes de visitar el solar donde todo va a suceder, es necesario un trabajo previo de investigación y de estudio para conocer qué se debe de realizar posteriormente en la parcela. Así como la puesta a punto y coordinación de todos los agentes intervinientes, obtener toda la burocracia pertinente y un Plan de Seguridad y Salud al respecto. Del mismo modo, es el responsable de realizar las reuniones informativas con la constructora.
Visitas sobre el terreno
Son imprescindibles para dirigir, controlar, supervisar y comprobar que todo se realiza según lo planeado y las fases. Es decir, cada día o cada semana, en función de la envergadura de la vivienda, van y vienen diferentes profesionales, y en cada una de ellas es necesario constatar todas las acciones. En una obra de entre 15 y 18 meses la media de las inspecciones ascendería a 40.
¿Qué honorarios tiene un aparejador?
Dependiendo de qué labores asuma, su remuneración varía:
- Asumir la dirección de obra con seguimiento y supervisión en el sitio, entre 2.000-2.500 euros.
- Estudio de seguridad y salud. Desde los 300-500 euros. Así como coordinar las medidas pertinentes (600 euros).
- Control de calidad. Para certificar elementos que lo requieran durante el proceso, el aparejador obtendría una retribución de 300-400 euros.
De forma orientativa, por ejemplo, para una vivienda nueva de 120-170 m² y con un presupuesto de 120.000€ -180.000€, la remuneración de dicho profesional ascendería hasta los 4.500€ - 5.000€. sin incluir IVA.
¿Qué diferencia hay entre un arquitecto y aparejador?
No sería ni la primera ni la última vez que hay ciertas confusiones sobre un arquitecto y aparejador. La gran diferencia entre ambos radica en la responsabilidad.
Según la LOE el arquitecto “se encargará de una dirección de ámbito general, esto es, observará el correcto desarrollo de los aspectos técnicos, estéticos, urbanísticos o medioambientales”. Mientras que, el aparejador “se encargará de dirigir la ejecución material de la obra y de controlar cualitativa y cuantitativamente la construcción y la calidad de lo edificado".
Como símil, el arquitecto indica los estándares a construir y el aparejador será el encargado de que esos se cumplan para la construcción de la vivienda en el terreno elegido. El primero de ellos es el creador y autor del proyecto y, posteriormente el segundo se encarga de que todas las directrices se realicen exhaustivamente.
Las dudas y desavenencias vienen de lejos, concretamente desde 1964, cuando el título de aparejador pasó a ser la titulación universitaria de Arquitecto Técnico. Pero, ¿Cuáles son las competencias de cada uno de ellos?
Las áreas de trabajo del arquitecto se centran en:
- Dirección arquitectónica de la construcción.
- Establecer objetivos y llevar a cabo todos los requerimientos del cliente en todos los aspectos: calidades, tiempos de ejecución, presupuesto.
- Planificar y diseñar la obra.
- Permisos y licencias necesarias.
- Negociar con profesionales y contratistas, así como su coordinación.
- Una estrecha relación y comunicación con el aparejador para la comprobación del proyecto.
Por otra parte, el aparejador dirige la ejecución de las obras según lo proyectado por el arquitecto.
- Tasaciones, valoraciones e informes periciales.
- Certificados energéticos, para la expedición de licencias, de antigüedad de la vivienda o terreno, así como el informe de inspección técnica del mismo.
- Planes de seguridad.
- Control de calidad de la construcción.
- Asesoramiento técnico a propietarios y promotores.
- Resolver las contingencias acaecidas durante el desarrollo.