¿Cuándo y por qué es necesario asegurar el cultivo o un terreno?

¿Cuándo y por qué es necesario asegurar el cultivo o un terreno?

¿Qué es un seguro agrícola?

La última DANA, la gran nevada de Madrid denominada Filomena o la desgracia que azota La Palma por la erupción de su volcán . Son muchas las adversidades climatológicas que han asolado los terrenos y zonas de cultivo de España durante los últimos años y por las cuales sería recomendable o necesario asegurar el cultivo o terreno. Las indemnizaciones y, por tanto, las pólizas de seguro también se han convertido en noticia tratando de dar respuesta a los afectados por las tragedias.

Al margen de que para una zona denominada catastrófica por el Gobierno central exista un fondo económico (tanto nacional como europeo) que ayude y minimice las perdidas. Además de éste, cada una de las parcelas rústicas con plantaciones, que cuenten con un seguro privado tienen acceso a una indemnización extra. Ahí entrarían en juego las contrataciones realizadas por los dueños de las propiedades. Una póliza para un terreno agrícola puede asegurar el cultivo de:

  • Lo plantado. Por riesgos excepcionales, pedrisco o helada, permite, según el tipo de plantación, valorar los daños de lo que se encontraba en plantación. Así como se compensan las perdidas por muerte del árbol y, por consiguiente, de la cosecha del siguiente año o por daños en la productividad de los arbustos.
  • Producido. Frente a los mismos riesgos que lo anterior, pero sólo el producto generado.
  • Todo. La producción, lo que se encuentre sembrado, así como las instalaciones. El seguro permite cubrir y garantizar la totalidad del negocio.

¿Cómo asegurar el cultivo?

Al igual que cada cultivo es un mundo, los seguros de este tipo también lo son. Todo depende del fruto sembrado y, a veces, de la ubicación del mismo. Las heladas son algo usual a la hora de contratar un seguro, pero, por ejemplo, en la manzana de sidra no es posible acogerse a esta cobertura.

El valor añadido es la inclusión de las estructuras que protegen y/o montajes que se hayan realizado para lidiar frente las contingencias climatológicas. Así las protecciones contra el granizo, cortavientos, sistemas de riego, también entran dentro de esta garantía.

En el sector agrícola, entre otros, se puede asegurar el cultivo de la ciruela, el melocotón, pera, cítricos (como el limón, pomelo, naranja o mandarina), la cereza, los frutos secos y tropicales o el caqui. Es el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación el que se encarga anualmente de realizar un Plan de Seguros agrarios, donde se indica todas las producciones asegurables. También se informa de dónde, cuándo y cómo se pueden contratar.

Por ejemplo, si se busca un seguro para un terreno rústico con la plantación más sembrada en Andalucía (la aceituna), el mismo cubre los daños ocasionados por el pedrisco y otros riesgos no controlados por el agricultor.

En cambio, para una de las denominaciones de origen más importantes para la agricultura española (la uva), diferencia entre la especial para vino cultivada en península e Islas Baleares frente a las Islas Canarias. Y otro seguro diferente para la uva de mesa. Confirmando que las características de cada póliza varían en función de las especialidades del fruto y las peculiaridades de la zona.

Asegurar el cultivo. Imagen de una tormenta, uno de los motivos por los que asegurar un cultivo o un terreno Más del 70% de los agricultores españoles tiene contratado un seguro para garantizar la cosecha, la producción, las instalaciones o todo a la vez.

¿Quién podría asegurar el cultivo o contratar un seguro para cultivos?

Puede hacerlo cualquier agricultor que cultive o produzca alguno de los frutales incluidos en el Plan anual de seguros agrarios del Gobierno central. Ya sea persona física o sociedad. Por tanto, es posible contratarlos de forma individual o colectiva a través de organizaciones profesionales agrarias o cooperativas. ¿Donde? Mediante las aseguradoras nacionales que compone la Agrupación Española de Entidades Aseguradoras de los Seguros Agrarios Combinados (AGROSEGURO).

Además, tal y como indica la Constitución Española: "Los poderes públicos atenderán a la modernización y desarrollo de todos los sectores económicos y, en particular, al de la agricultura, de ganadería, de la pesca y de la artesanía, a fin de equiparar el nivel de vida de todos los españoles". Lo que se traduce en un impulso legislativo a través de subvenciones y ayudas para contratar los seguros.

Condiciones a tener en cuenta a la hora de asegurar el cultivo o terreno

La contratación de un seguro para un cultivo es totalmente voluntaria. Y, a priori, presenta cuanto menos un sinfín de ventajas para los tomadores, pero es muy importante, y casi imprescindible, atender algunas medidas y/o precauciones antes de realizarlo como:

  • Informarse de las condiciones del seguro que se va a contratar.
  • Tener claro qué producción y/o rendimientos asegurar.
  • Conocer qué riesgos garantiza.
  • Tipo de cobertura (100% del valor de lo producido, por franquicia…).
  • Duración del contrato.
  • Requisitos para obtener la subvención gubernamental.
  • Qué pasos seguir cuando se tiene un siniestro.
  • Cuando se va a cobrar la indemnización pertinente.
  • El precio que se registre (ósea el que se pague) será por el que se calculen las pérdidas. Por tanto, si se asegura para pagar una cuota inferior menos de lo real, se percibirá menos de lo que se necesita o esté producido y se haya perdido.
  • Tener en cuenta los períodos de contratación especiales para cada tipo de cultivo.

Todos los precios están exentos de especulación mercantil, ya que están fijados por el Ministerio pertinente. Además, para que a la hora de percibir la cuantía correspondiente no haya incidencias es necesario:

  • Declarar la superficie real de la parcela o terreno.
  • Incluir las referencias catastrales de la finca en la declaración del seguro.
  • Incluir los rendimientos de la producción de forma libre.
Imagen de un terreno rústico con cultivos asegurados Es muy importante tener en cuenta la cuantía a percibir si hay un siniestro antes de normalizar la póliza

Siniestralidad actual

Estos años los titulares se han copado de catástrofes climatológicas y perdidas de cosechas a lo largo y ancho del país. A pesar de ello, el año 2020 fue menos siniestro que el anterior, marcado fuertemente por los efectos de la sequía en todo el territorio nacional.

Aunque la inestabilidad meteorológica con fuertes lluvias, vientos y granizo provocó grandes inundaciones en Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y la zona oriental de Andalucía, se registraron un 17% de siniestros frente a 2019. Lo que se traduce en 91.000 partes agrícolas por un importe de más de 700 millones de euros durante todo 2020. Un total de 890.000 hectáreas inundadas, totalmente secas, destrozadas por el granizo o quebradas por el fuerte viento. La gran parte de los daños provienen de la DANA que azotó el centro, sur y el este de España en agosto de 2020.

Las mayores pérdidas se concentraron en la zona levantina, Castilla-La Mancha y Andalucía, así como Navarra. Los frutales, cítricos y la uva de vino siguen siendo los más afectados respecto a las inclemencias climatológicas. A pesar de todo, hubo un 50% menos de daños frente a 2019.

Por suerte más del 75% de los agricultores o empresas cooperativas del sector cuentan con una producción asegurada. Un rotundo éxito para el campo y todos los que alrededor de la tierra encuentran su estilo de vida, tanto personal como profesional.

terrenos.es facebook terrenos.es facebook